“Los resultados fueron muy positivos sobre todo teniendo en cuenta que se desarrolló en lugares con alta identificación barrial. Ya sea al costado de una escuela, en una plaza, en el corazón de un barrio o en el entorno de una parada de ómnibus, en cada lugar fue posible sensibilizar a los vecinos, a los niños y a los referentes institucionales sobre la importancia de mantener el espacio recuperado”, comentó a 180 Álvaro Paciello, jefe de Proyecto Cazabasurales, que finalizó la semana pasada.
El trabajo consistió en limpiar y acondicionar cinco basurales. Ahora, esos espacios están aptos para usos recreativos y de socialización. “Otros espacios están ubicados en trayectos de circulación y de acceso a lugares públicos, donde era casi imposible transitar”, dijo Paciello.
A pico y pala construyeron veredas, muros, instalaron bancos y pequeñas infraestructuras.
Se trabajó en varias localidades de la Cuenca del Arroyo Carrasco, ya que el proyecto entiende que “los límites juridiscionales no son los de la gente que vive y trabaja en la zona”. Por ejemplo, los espacios públicos de Villa García y Barros Blancos son comunes, “como lo son la demanda en infraestructura y las complicaciones que se dan cuando se desbordan las cañadas y los arroyos”, comentó Paciello. “Se trata de intervenir en forma conjunta las zonas de uno y otro departamento”.
Puntualmente se trabajó en 20 espacios de los Centros Comunales 8, 9 y 10, además de Paso Carrasco, Colonia Nicolich, Toledo, Suárez y Barros Blancos. Los lugares fueron seleccionados por las Juntas Locales, en algunos casos junto a vecinos y, en otros, a partir de las necesidades colectivas.
Esto se llevó a cabo gracias al trabajo de dos grupos de 22 jóvenes cada uno, entre los cuales había cinco con capacidades diferentes. No sólo realizaron limpieza y albañilería, sino también tareas de animación, recreación e información en el barrio. El Abrojo -la institución coordinadora del proyecto- colaboró con dos educadores referentes.
Paciello destacó que la mayoría de los jóvenes que participaron del proyecto Cazabasurales tuvieron en esta oportunidad su primera experiencia laboral. Remarcó, además, “el sentido de pertenencia a los lugares intervenidos y a formar parte de una expereincia valorada y reconocida por los vecinos, ayudó a generar altos niveles de autoestima y confianza en jóvenes que, por lo general, no cuentan con muchas oportunidades de inserción laboral”.
Las capacitaciones que recibieron los jóvenes sirvió, según Paciello, para adquirir “hábitos de trabajo, sentido de pertenencia a grupos y, sobre todo, adquisición de destrezas en áreas de servicios en los que diversas empresas buscan trabajadores con cierta preparación”.
Los “cazabasurales”, que la semana pasada recibieron sus diplomas, “lograron sensibilizar a los vecinos y enseñarles a los niños la importancia de arrojar la basura en los lugares adecuados, para mantener los espacios limpios y en condiciones para que todos puedan disfrutar de ellos”.
Más proyectos
Hasta fin de año, el Proyecto Cuenca del Arroyo Carrasco tiene previsto seguir con otras actividades.
En temas de Ambiente, se limpiarán cañadas y arroyos de la cuenca (Chacrita, Toledo y Arroyo Carrasco) y se intervendrán el Parque Roosevelt y los bañados de Carrasco.
En cuanto a Salud, se realizarán controles del carné del niño en escuelas de las zonas y se harán exámenes gratuitos de papanicolau a 400 mujeres alejadas de los servicios médicos.
Sobre Educación, se prevé fortalecer la Red de Adolescencia y Juventud a partir de Centros Juveniles e instituciones ya instalados.
Cazabasurales integra El Proyecto Cuenca del Arroyo Carrasco, que es ejecutado por las Intendencias de Montevideo y Canelones, con la financiación de la Unión Europea y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de Presidencia.