Pita: “la reunión de Mujica y Pérez se armó en Uruguay"

El embajador uruguayo en España, Carlos Pita, habló con 180 sobre su tarea y dio detalles de la reunión del presidente José Mujica con Florentino Pérez y de la participación de Francisco Casal en el encuentro. Además explicó cuáles son los grandes objetivos para el quinquenio.

Actualizado: 11 de diciembre de 2010 —  Por: Diego Muñoz

Pita: “la reunión de Mujica y Pérez se armó en Uruguay"

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Durante la administración de Tabaré Vázquez fue designado a la Embajada uruguaya en Chile y ahora cumple la tarea en España. Salido del terreno político y devenido en diplomático Pita está consustanciado con su nueva tarea. Desde Madrid habló con 180 y abordó algunos temas de interés.

¿Uruguay puede sacar provecho de la crisis que vive España?

España está en período crítico y está haciendo grandes esfuerzos por poder sobrellevarlos y salir adelante. Aunque parezca una paradoja eso brinda a la posibilidad de que los grandes consorcios españoles, que son exportadores netos de capital sobre todo para América y Asia, miren más a estos dos destinos para sus inversiones porque es desde donde provienen las mejores rentas. La crisis española en particular y europea en general permite generar mayor canalización de inversiones hacia Uruguay y el resto del continente. Es un momento en el que las oportunidades de las inversiones españolas se incrementen de manera sustancial.

¿Inversiones en qué rubros?

Hoy tenemos grandes inversiones españolas muy concentrada en el sector financiero, turístico, de servicios y todos sus derivados. Pero tenemos cuatro grandes rubros en los que podrían estar muy interesados a invertir capitales españoles que aún no están presentes en la medida de lo que lo han hecho en los demás países del Cono Sur. Me refiero a infraestructura, energías, tratamiento de aguas y de proyectos de desarrollo medioambiental para la agroindustria alimentaria. Es un atractivo muy fuerte para las inversiones españolas y oportunidades de negocios con buenas rentabilidades ante las inminentes licitaciones que habrá en Uruguay en los primeros meses del 2011. Se licitarán 500 mega batios, una cifra importante en cualquier lugar del mundo.

¿En ese sentido se enmarcó la visita de Mujica y su encuentro con Florentino Pérez?

Sin ninguna duda. Pérez es cabeza de un consorcio que invierte y gestiona áreas de negocios en distintos rubros en infraestructura y energías, tanto renovables como no renovables. Ese es uno de los grandes aportes que hizo nuestro presidente movilizando el interés de ese gigantesco grupo económico a través del encuentro con Florentino Pérez.

El viaje no fue una visita oficial y por tanto no hubo demasiadas precisiones respecto de los gastos que generó. ¿Cuál fue la participación de la Embajada uruguaya?

La agenda la resolvió presidencia que fue quien armó la venida y nosotros cooperamos para que se pudiera llevar adelante. Nosotros brindamos el apoyo logístico y alguna actividad de carácter complementaria como el encuentro con los compatriotas y de alguna reunión con personalidades en la residencia. La actividad sustantiva fue armada por presidencia y tuvo un gran éxito. La charla con la cabeza del grupo y los responsables de las distintas áreas del consorcio con el ministro Roberto Kreirmerman y los presidentes de UTE, Ancap y el director nacional de Energía derivo en un compromiso muy notorio de esta gente de presentarse y hacer ofertas en las futuras licitaciones de Uruguay. Eso es importante porque cuantos más grupos económicos se presenten mayor beneficio sacará Uruguay.

O sea que Mujica viajó con la reunión con Florentino Pérez armada desde acá, ustedes no hicieron el contacto.

Efectivamente. Ya estaba coordinada y acordada. Nosotros participamos solamente en los aspectos logísticos.

La presencia de Francisco Casal y el contacto que el empresario hizo para que el presidente se reuniera con Pérez generó polémica. ¿Cuál es su visión del tema?

Nuestro presidente tiene una visión de las relaciones bilaterales clara y acertada. Él dice que las relaciones se construyen entre seres humanos. No con papeles ni documentos. En ese sentido hay una relación de muchísimo tiempo entre el empresario uruguayo y el empresario español y eso facilitó muchísimo el contacto muy directo, fluido y ameno entre el empresario español y nuestro presidente.

¿Casal participó de las reuniones de trabajo?

No. Los encuentros de trabajo se hicieron en los ámbitos empresariales con nuestras autoridades institucionales exclusivamente y a mi me parece que fue una visita muy provechosa para el país cuyos resultados los veamos a partir del año que viene. En las reuniones solo estuvo nuestro equipo económico, las autoridades y el equipo económico comercial y de inversiones de la Embajada. El empresario uruguayo no participó en ninguna reunión.

¿Que le haya gestionado la entrevista una persona que a la vez tiene un juicio de la DGI por evadir, presuntamente, 25 millones de dólares no es un contrasentido?

La pregunta es naturalmente polémica y es más para que la contesten las autoridades políticas que no están en una función diplomática. A mi no me corresponde hacer comentarios de naturaleza política estando acreditado en España. Sí manifiesto que lo que el presidente ha hecho es extraordinariamente práctico y pragmático y al mejor servicio del interés nacional. Si yo tengo una buena relación con alguien que me facilita la mejor relación con un potencial inversor de España en Uruguay que me ayude para desarrollar nuestra economía y dar trabajo a la gente me parece que está muy bien que ese vínculo se pueda usar.

¿Por qué no hubo encuentro con altas figuras de la política española?

Porque no se pudo coordinar. Tenemos la firme expectativa que a la brevedad podamos tener una visita de Estado con el reino de España. El otro día se lo comenté al presidente Zapatero y estuvo de acuerdo con eso.

La relación con el gobierno español entonces es fluida.

Es una relación estratégica y muy fluida. Uruguay es el país de América del Sur que España tiene más en la mira. Tenemos vínculo político, histórico y cultural. Somos lo mismo. El otro día yo decía en un discurso que un español caminando por la rambla de Montevideo se parece a un uruguayo y un uruguayo caminando por la Puerta del Sol se parece a un español. No tenés cómo hacer la diferencia.

¿En la agenda tiene instalado el tema de los uruguayos deportados o expulsados de España?

Ahí tenemos dos aspectos. Hay un debate que es la defensa de los derechos humanos de nuestros compatriotas en cualquier lugar del mundo y ese lo lleva nuestro Poder Ejecutivo y nuestro Parlamento. En el plano que yo encabezo en España, nosotros nos circunscribimos a velar por los derechos humanos de los compatriotas y a trabajar en el área diplomática en las soluciones. Hoy expulsados uruguayos son poquísimos, hay algunas dificultades de admisión que también son muy pocas y hay situaciones provocadas por la desocupación en España que hay que considerar. Pero lo tratamos en un terreno diplomático y yo diría que no es algo central de la relación. Para nada.

¿Cuáles son los grandes objetivos del quinquenio?

El principal es incrementar las inversiones. Queremos que al terminar el quinquenio la Embajada haya tenido un papel importante para ayudar a que más inversiones españolas estén en Uruguay. Que más consorcios y más grupos estén radicados en el país haciendo negocios para Uruguay y para la región desde Uruguay. Y el segundo gran objetivo es lograr mantener y si se puede incrementar los niveles excelentes de cooperación que tenemos con España.