Diego Muñoz

El partido de la Copa

Hay cosas que el dinero no puede comprar, dice el eslogan de una reconocida tarjeta de crédito. Eliminar al local, que además es Argentina, arruinarle el torneo, silenciar un estadio y clasificar a semifinales son algunas de ellas.

Actualizado: 15 de julio de 2011 —  Por: Diego Muñoz

Además, sacar de la Copa América a Argentina le daría a la selección uruguaya un colchón para lo que viene. La gente no se olvidaría de esa alegría más allá de la posición final.

Ahora empieza el verdadero torneo. Y en el clásico del sábado a las 19:15 el favorito es Argentina. Sería necio negarlo. Es local, contará con todo a su favor y tiene al mejor jugador del mundo. Sin embargo hasta ahora el camino de ambos ha sido casi calcado.

Las similitudes se reflejan en los números y en el juego. Argentina empató con Bolivia y Colombia y le ganó al sub 22 de Costa Rica. Uruguay igualó con Perú y Chile y derrotó al sub 22 de México. Ambos jugaron mal los dos primeros partidos y levantaron el nivel en el último.

En ningún juego de la fase Argentina mostró solidez en la zona defensiva. Cuando los encararon por abajo, los centrales Nicolás Burdisso y Gabriel Milito padecieron. Además, cometieron errores de manual en la salida que si no los pagaron más caro fue gracias al arquero Sergio Romero. La celeste debe presionar la salida y para eso tiene a un incansable Luis Suárez.

La defensa uruguaya tampoco tuvo hasta ahora un buen torneo y sufre cuando la atacan a velocidad, algo que hace muy bien Argentina. Para muestra basta repasar el gol de Chile. Pase profundo que posibilitó un desborde por izquierda y un centro al medio. Para evitar esas situaciones, Diego Pérez y Egidio Arévalo Ríos deben tener una mejor actuación que hasta ahora. Si bien el Ruso levantó ante México, la dupla sigue muy por debajo del nivel demostrado en Sudáfrica.

En la mitad de la cancha está más que nunca la clave del juego. Si Argentina consigue desarrollar su fútbol y Lionel Messi encuentra espacios, el efecto será devastador para la celeste.

Así como en la cancha hay diferencia a favor de Argentina, en el banco de suplentes Uruguay saca ventaja. Oscar Tabárez es mejor técnico que Sergio Batista y más allá que luego decidan los jugadores, resulta evidente que la planificación previa importa en el desarrollo del juego.

Es difícil imaginar una victoria uruguaya sin un trabajo casi perfecto del equipo de Tabárez. Deberá jugar a tope de sus posibilidades y limitar la capacidad del adversario. Si lo hace crecerá la chance de darse el gusto en el partido más importante de la Copa.



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