Este domingo el juez Rolando Vomero procesó a dos enfermeros por al menos 16 homicidios y a una enfermera por encubrimiento. Los tres funcionarios trabajaban en la Española, donde se produjeron 11 muertes. Otro trabajaba además en el Hospital Maciel y allí mató a cinco personas.
En un comunicado de prensa, el consejo directivo de la Asociación Española señala que la conducta de los criminales procesados no debe poner en tela de juicio la honestidad y capacidad de más de 1400 profesionales. Además, ratificó “su total apoyo” a la gestión del gerente general de la institución.
“Los hechos constatados que marcan la presencia de una modalidad sorpresiva e inédita, nacidos de conductas individuales criminales, vulneraron los protocolos de control, que se ajustan a la normativa nacional e internacional existente orientados a la prevención de mala praxis”, sostiene el comunicado.
Esto coincide con la visión del Ministerio de Salud Pública y el grupo técnico que asesora sobre seguridad del paciente. “Esta situación es dramática, dolorosa y repugnante, por lo que significa la presencia de asesinos dentro del equipo de salud. Acá hubo gente que actuó con la voluntad de matar. Es importante que la opinión pública entienda la diferencia entre el error que se puede cometer en el sistema de salud cuando intentando hacer el bien, de la mal praxis que es cuando se comete un error y hay negligencia, y esta tercer categoría que es el crimen. Para estos asesinos no hubo error, actuaron con la voluntad de matar”, sostuvo.
El subsecretario de Salud Pública dijo que el caso se detectó “bastante precozmente” si se compara con el contexto internacional. “Estamos en conocimiento de asesinos seriales que han actuado en la salud y se ha demorado años en comprobar su responsabilidad. Hace pocos años en Gran Bretaña se dio un caso. Esto pasa porque es extremadamente difícil que con control se incremente la seguridad. También cuenta la confianza de la gente que está trabajando. Estamos en un ámbito donde el límite entre la vida y la muerte es muy difuso. En este caso el móvil no sólo ha sido medicación, en muchos casos los criminales han reconocido que utilizaban aire”, afirmó.