Las palancas de funcionamiento del único de los 50 reactores del país actualmente en marcha, en la central de Tomari (Hokkaido, norte), se bajarán este sábado y los equipos cesarán toda su actividad en las horas siguientes, precisó un portavoz del operador regional Hokkaido Electric Power Co.
Las labores de mantenimiento deberían durar unos 70 días, tras los cuales los reactores volverán a encenderse.
Pero ese esquema es sumamente hipotético. Ninguno de los reactores apagados para inspección tras el desastre de Fukushima -donde cuatro de los seis reactores de la planta se vieron dañados por el sismo y el tsunami del 11 de marzo de 2011- ha vuelto a funcionar hasta ahora.
Antes del accidente, la energía nuclear generaba del 25% al 30% de la electricidad de Japón, tercera economía mundial.
Actualmente, hay una docena de centrales detenidas sin plazo previsto de encendido y todas las que se hallaban paralizadas en ese momento o que desde entonces fueron colocadas en mantenimiento permanecen inactivas a causa de las nuevas medidas de seguridad impuestas al sector.