"No se le aceptó la renuncia y seguirá trabajando", indicó a la AFP una fuente de Cancillería, y añadió que se considera "muy valioso" el trabajo del embajador.
Baráibar, hombre de confianza del presidente, había renunciado el miércoles de la semana pasada tras indicar a radio Uruguay que "hubo un intento de soborno hace dos años" en el marco de las negociaciones para decidir a qué empresa se atribuía el dragado del río compartido. Horas después de sus dichos, Baráibar relativizó sus palabras.
En su carta de renuncia Baráibar había indicado que sus "dichos relacionados a un intento de cohecho vinculados a un episodio que habría involucrado a un representante de una empresa privada y a un funcionario del Gobierno uruguayo ocurridos hace unos años se basaron en comentarios que llegaron" a sus oídos y que renunciaba porque "no dar un paso al costado podría afectar las relaciones bilaterales entre ambos países hermanos y dañar la imagen del Gobierno".