Búsqueda informó este jueves que el presidente le comunicó esta decisión al ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, en una reunión que mantuvieron el miércoles. El semanario agrega que Javier Landoni, número dos de la UTU, reemplazará a Nora Castro en el Codicen.
El presidente pretendía fortalecer la UTU dotándola de mayor autonomía y ampliando su presencia en el territorio nacional. Sin embargo, esa idea no contó con el apoyo necesario en la interna del Frente Amplio ni en la oposición. Como esa idea no prosperó, ahora busca por la vía de los hechos impulsar la autonomía de todos los consejos desconcentrados de la educación: Primera e Inicial, Secundaria y UTU.
Fuentes de la educación dijeron a 180 que el lugar de Netto en la UTU será ocupado por la actual directora de Programa de Planeamiento Educativo, Rita Ferrari. Se trata de una profesora integrante del equipo de Netto.
El paso de Netto y Landoni al Consejo Directivo Central (Codicen) pretende debilitar el poder que tiene ese organismo en favor de los consejos desconcentrados. Así lo adelantó Mujica en una entrevista con Código País de Canal 12 donde dijo que apuesta a que el Codicen pierda poder y que lo ganen los “institutos que manejan la educación”.
Mujica pretendía incluir este fortalecimiento de la UTU en el acuerdo educativo. Pero, como él mismo señaló, perdió. “En el acuerdo el primero que perdí fui yo, me tuve que ir al mazo. O es un misterio que yo planteé la autonomía absoluta de la UTU. No me la llevaron”, dijo hace un par de semanas a la prensa.
Pero luego dijo que caído el acuerdo educativo interpartidario se sentía liberado para impulsar los cambios en función de su objetivo. “Mi insistencia es de una UTU vigorosa que cree los cimientos de una estructura politécnica que esté incorporada al interior”, afirmó. Consultado sobre si tenía respaldo para eso respondió: “Qué me importa si me llevan el apunte. Yo voy a luchar por eso”
Este jueves en su audición en M24, el presidente reiteró que la autonomía es una necesidad en los centros de educación. “Esto no quiere decir que los liceos funcionen como un mundo aparte. Sabemos que el Estado debe controlar los gastos y la ejecución. Pero consideramos que si se les da una mayor libertad de gestión a la dirección de los liceos, al cuerpo de docentes y especialmente a los estudiantes, esos centros educativos podrán ver sus necesidades y buscar una mejora”, dijo.
“Este esfuerzo por la calificación creciente de la mano de obra del Uruguay es sustantivo si queremos alcanzar niveles crecientes de prosperidad y de desarrollo creciente de nuestra vida”, agregó.