Amnistía Internacional pide en un comunicado que los diputados revisen el proyecto de ley que regula la interrupción voluntaria del embarazo. “El proyecto pretende despenalizar el aborto, pero contiene trabas que discriminan el acceso a una intervención legal y segura”, afirma.
“El proyecto aprobado por la comisión especial establece varios requisitos para que las mujeres, adolescentes o niñas embarazadas accedan a una intervención, incluyendo la obligación de someter su decisión a la evaluación de un grupo interdisciplinario. Además las mujeres deberán esperar un mínimo de 5 días entre la entrevista y la potencial intervención, e incluso consultar al progenitor”, dice el comunicado.
“Este tipo de requisitos han sido, en otras ocasiones, denunciados por los comités de derechos humanos de Naciones Unidas como discriminatorios y en contra de los derechos a la vida y la salud de las mujeres”, agrega.
Para la directora de Amnistía Internacional Uruguay, Mariana Labastie, “el proyecto que va a debatirse en la Cámara de Diputados, lejos de despenalizar el aborto continúa estigmatizando y hostigando a las mujeres que lo necesitan, violando sus derechos”. “Que las mujeres tengan que ratificar constantemente su decisión, es tratarlas como si no fueran capaces de decidir responsablemente sobre su vida y su salud, esto no solamente es falta de respeto, es discriminatorio”, afirmó.
El texto, que se votará el 25 de setiembre en el Plenario de Diputados, es el resultado de la negociación que debió encarar el Frente Amplio con el diputado del Partido Independiente Iván Posada. El oficialismo no cuenta con los votos necesarios para aprobar la despenalización del aborto porque uno de sus legisladores, Andrés Lima, se niega a votarlo o a salir de sala en el momento del tratamiento.
La diputada socialista María Elena Laurnaga reconoció en No toquen nada que el texto que se votará no es el que ellos quisieran pero sí el que pudo surgir de la negociación. Uno de los puntos en los que el oficialismo debió ceder es en que el aborto se despenaliza, no se legaliza.
“Ese es el elemento más importante que cedimos: no se legaliza, sino que se despenaliza. Igual considerando que nosotros no teníamos el voto que nos faltaba, lamentablemente, y es un tema político que va a haber que considerar seriamente adentro del Frente Amplio, igual nos parece un avance. No es todo lo que queríamos pero nos parece un avance muy importante en relación con la ley de 1938, que es la que está vigente hoy”, dijo Laurnaga.