En problemas

Uruguay fue goleado por Bolivia 4 a 1 en La Paz. En un partido marcado por la altura la celeste no encontró aire nunca. Con dos goles en cada tiempo los locales se aseguraron una victoria y complicaron al equipo de Tabárez que pasa por su peor momento en la Eliminatoria. Más que nunca hay que parar para ver cómo salir de una situación comprometida lejos de posturas extremistas.

Actualizado: 17 de octubre de 2012 —  Por: Diego Muñoz

En problemas

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Duele ver a la selección uruguaya así. Duele porque dieron y dan todo por la causa. Porque lograron cosas que hicieron feliz al pueblo futbolero. Porque fueron capaces de sacarle todas las manchas que tenía una camiseta bastardeada por años. Pero el dolor no debe provocar la tentación de tirar tantas cosas por la borda. Lo más fácil es prender un fósforo y encender el fuego. No se lograría nada.

Más que nunca hay que recordar lo qué era Uruguay, dónde estaba la selección. Qué se consiguió dentro y, sobre todo, fuera de la cancha. Y creer en el proyecto liderado por Óscar Tabárez. Nadie discute que el técnico tiene responsabilidades en este bajo momento pero volver a encontrar el rumbo es más sencillo bajo su conducción que además, a la hora de poner en la balanza, tiene muchas más virtudes que defectos.

Uruguay anda a los tumbos. Y La Paz no es un buen lugar para tomar aire. Allí son locales los bolivianos porque están en todo su derecho de hacerlo. No es válido llorar por eso. Hay que ir y jugar. Listo. Sin embargo el 4 a 1 no es analizable porque a 3.700 metros los partidos no se deciden por variables tácticas.

Es cierto que, salvo Paraguay, todos habían sacado puntos. Pero también es verdad que para Uruguay es un martirio subir allí, a tal punto que no pudo ganar ni uno solo de los 10 partidos que las selecciones jugaron en La Paz a lo largo de la historia.

Lo más preocupante de la selección no fue el 4 a 1 en contra en La Paz sino su bajo nivel ante Colombia en Barranquilla, Ecuador en Montevideo y Argentina en Mendoza. E incluso se puede ir un poco más atrás y mirar lo poco que produjo ante Venezuela y Perú en el Centenario. Frente a esta realidad es probable que tenga que haber algún nombre nuevo que ayude a calmar la ansiedad de aquellos que piden recambio y, tal vez, alguna decisión en la conformación del equipo. Pero al levantar la mira el horizonte no está tan nublado como parece.

A un 100% y con los tres de arriba en buen momento Uruguay puede conseguir cosas. Pero si el equipo pasa por un bajo momento y las individualidades no se destacan comienzan los inconvenientes porque la celeste no es una selección top. El desafío es recuperar esas cosas que hicieron la diferencia para volver a mostrar la mejor cara.

Ante Bolivia el partido empezó mal. El local salió a ahogar a Uruguay y lo consiguió. Puso tres pelotas contra el área celeste y en la última llegó el 1 a 0. Peinaron un centro al primer palo y en el segundo la tocó Carlos Saucedo a quien no lo acompañó Egidio Arévalo Ríos.

Tras el gol en contra se encontraron un par de veces el Cebolla Rodríguez y Luis Suárez, los mejores del equipo, para acercar a Uruguay al empate.

Pero cada rechazo largo de Bolivia era un padecimiento para la defensa celeste. A los 26 Maxi Pereira cometió una falta y Gualberto Mojica convirtió el segundo de tiro libre.

El golpe fue tremendo. Tabárez, que había salido con un marcado 4-4-1-1, asumió riesgos al incluir a Nico Lodeiro y Edinson Cavani por Pereira y Walter Gargano. Pero a pesar de tener jugadores en ofensiva a Uruguay le costó llegar.

En el inicio del segundo tiempo Bolivia terminó con todas las ilusiones. Saucedo marcó a los cinco y a los 10 con definiciones dentro del área.

La selección estaba para una goleada mucho peor. Pero mostró rebeldía y emparejó, ayudada por una Bolivia que se conformó con el 4 a 0.

Cerca del final Suárez convirtió de tiro libre el único gol.

La mala racha demuestra que las Eliminatorias no son un paseo para Uruguay. De una vez por todas habría que admitirlo. La celeste no es la Naranja Mecánica ni el Brasil del 70 ni tiene a Messi o a Neymar. Y desde que se juegan todos contra todos los números son elocuentes. Al final de las clasificatorias para el Mundial del 98 Uruguay terminó séptimo, para el Mundial 2002 quinto, para el 2006 quinto y para Sudáfrica quinto. No hay que ser muy lúcido para imaginar que se sufrirá hasta el final.

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