El coreógrafo y bailarín de danza contemporánea norteamericano Alito Alessi creó hace 25 años un método de danza llamado DanceAbility, cuyo pilar es que todos pueden bailar y crear una composición de danza en conjunto.
Durante la conferencia del lunes 5 de noviembre en el hall del Instituto Nacional de Juventud (INJU), Alessi explicó que esta idea se le ocurrió cuando notó que la filosofía de la danza contemporánea de los tiempos en que él estaba formándose como bailarín (principio de la década del 70) no se aplicaba en los trabajos que creaban las compañías. “A principios de los 70 todos decían: la nueva filosofía es 'la danza es para todos', pero cuando mirabas el trabajo que todas las compañías estaban haciendo, veías solo cuerpos bellos, saludables y jóvenes”, contó Alessi.
A partir de esto, quiso “explorar la posibilidad de todas las personas bailando juntas”, tal como predicaba, pero no practicaba, la danza contemporánea de ese tiempo.
De esta manera, su compañía comenzó a añadir el concepto de igualar a las personas en el escenario, y el primer paso fue equiparar el rol de las mujeres con el de los hombres, haciendo, por ejemplo, que fueran ellas las que levantaran a otros bailarines sobre el escenario. “Esto, a principios de los 70, era una gran cosa”, comentó Alessi.
La idea siguiente fue “intentar completar el concepto de que la danza realmente es para todas las personas”. Por eso Alessi abrió un taller llamado “Danza para cualquiera”, en el que participaron 100 personas de diferentes características físicas, mentales y fisiológicas.
Así comenzó DanceAbility, el método de danza creado, desarrollado y difundido por Alito Alessi que hoy tiene docentes en 37 países, incluido Uruguay.
Además, DanceAbility generó una relación muy estrecha en Uruguay con la Escuela Rossevelt. La fundadora de la escuela, Marisa de León, conoció a Alessi en Estados Unidos y le pidió que diseñara clases de DanceAbility para los niños de la escuela. Alessi aceptó y hoy en la Escuela Roosevelt hay clases de DanceAbility todos los días.
Por otra parte, Alessi señaló que viene a Montevideo desde hace cinco años y que piensa venir por diez años más porque tiene el compromiso de difundir su trabajo en Latinoamérica, para lo que cuenta con dinero recaudado en Estados Unidos y otros países. El coreógrafo no ocultó que éste es su trabajo y que está feliz por poder vivir de lo que ama.
“No hice esto para trabajar con personas discapacitadas”
Para Alito Alessi todas las personas tienen la capacidad de expresarse con su cuerpo, por mínimos que sean los movimientos que pueda hacer, y asegura que todas las partes de cualquier cuerpo pueden expresar todos los sentimientos que existen. “Alguien que puede hacer un gran movimiento no tiene más capacidad de expresarse que alguien que puede mover apenas un dedo”, afirmó Alessi.
Además, el coreógrafo considera que la danza y también la sociedad necesitan de lo que expresan todos los cuerpos “para evolucionar hacia una dirección positiva”. Por esta razón señala: “No hice esto para trabajar con personas discapacitadas: me interesaba trabajar con todas las personas”.
Alessi aclaró también que no hay diferentes tipos de metodología dentro de DanceAbility, sino que a todos los participantes se les enseña lo mismo. “A todos les enseñamos la misma información: lo que cambia es el método en que presentas la información, de acuerdo con las personas”. Así, por ejemplo, si hay un alumno ciego se le enseñará la misma información que a todos, pero de una manera que no sea visual, para que pueda aprender.
Para Alessi cada uno aprende a su manera y de acuerdo con su realidad, pero aprende, porque todos tenemos inteligencia. Por esta razón asegura que DanceAbility es capaz de hacer que cualquier persona logre desarrollarse como bailarín profesional.
Por otra parte, la metodología de DanceAbility asegura que cualquier población y cualquier combinación de población pueden crear una muestra o “diseño” de danza. Para ello hay que lograr sentir los movimientos, entablar una relación con otros a través de la comunicación corporal y combinar los tiempos de cada uno.
Como muestra de la aplicación de estos principios, Alessi mostró un video con imágenes de un taller que realizó en Montevideo la primera vez que visitó el país, en el año 2007. El video contenía también testimonios de algunos de los que participaron en el taller.
Uno de ellos habló de “la fuerza bárbara” que uno suele hacer para disimular dificultades como la renguera o el andar inestable, y cómo se considera que se superan cuando se logra ocultarlos. “Acá estoy aprendiendo que en esto hay armonía y belleza”, dice el muchacho mientras muestra su renguera, resultado de un accidente. “Esto es lo más importante (que aprendí) después del accidente”, concluye.
Al cierre de la conferencia Alito Alessi explicó que DanceAbility elabora diferentes tipos de trabajo, que van desde talleres introductorios, muestras callejeras gratuitas, improvisaciones y presentaciones ensayadas para exhibir en teatros.
El coreógrafo mostró un video con un ejemplo de esto último: una coreografía creada por él y ejecutada por dos mujeres que, por sus edades, podrían ser madre e hija. Alessi explicó que ellas no se conocían, pero que decidió unirlas porque comparten una característica poco común: las dos tuvieron cáncer de niñas, volvieron a tenerlo de adultas y sobrevivieron.
La presentación que las dos mujeres ejecutaron sobre el escenario fue un espectáculo de calidad por el que vale la pena pagar una entrada. Las mujeres interpretaron la coreografía con gracia y con una expresividad que no se centraba en el hecho de que a una de ellas le faltaba una pierna, sino en lo que compusieron y transmitieron juntas (y en la música de compositor colombiano que las acompañaba).