La medida viene a limitar una práctica que se había hecho habitual en Argentina: viajar a Colonia y otras ciudades uruguayas para retirar dólares de los cajeros con tarjetas de crédito. La diferencia entre la cotización oficial y la paralela –“dólar blue”- hacía muy rentable llevar esos dólares a Argentina, incluso pagando el recargo impuesto por el gobierno a las transacciones hechas en el exterior.
El límite fue impuesto por los bancos emisores de las tarjetas de crédito, respondiendo a una presión del Banco Central y del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, informa Clarín.
La preocupación del gobierno de Cristina Fernández se originaba en que la extracción de dinero en el exterior creció tres mil por ciento en el último año. En el primer trimestre de 2013 los argentinos retiraron unos 120 millones de dólares en el exterior, según estimaciones del Banco Central.