Los cantos vienen de la Olímpica. Ahí donde están los hinchas de Nacional que siempre van detrás del arco. Primero en la tribuna y después en la platea, gritan por el equipo. No son más de 2.000 pero se hacen sentir.
Nacional volvió a la victoria para superar su peor momento en la temporada. Jugó el primer tiempo con abulia pero en el segundo dio algunas señales positivas, a pesar de cometer gruesos errores defensivos.
Progreso perdió la categoría aunque la peleó todo lo que pudo. En el Apertura sumó puntos como para ilusionarse con la permanencia pero la partida en el Clausura de su técnico, Leonardo Ramos, y su estrella, Fabían Cannobio, complicaron el panorama.
El gaucho estuvo dos veces arriba. Primero Germán Bombaci puso el 1 a 0 pero Vicente Sánchez lo empató. Luego Ricardo Queiro volvió a adelantar a Progreso hasta que Juan Cruz Mascia anotó el 2 a 2. Y en la hora Arismendi hizo el tercero.
La primera parte fue soporífera. Poco juego, mínima intensidad y escasas situaciones. Las que generó Nacional las controló el golero Rodrigo Odriozola. Dentro de un panorama tenebroso Vicente Sánchez y Carlos De Pena fueron los mejores.
Con sus limitaciones a cuestas Progreso intentaba como podía. Su juego era previsible y sin profundidad pero en la primera llegada, a los 45 minutos, se aprovechó de una grosera falla de Juan Manuel Díaz para ponerse en ventaja. Silvio Dorrego mandó un centro, Díaz marcó pésimo y Bombaci concretó el gol. El resultado dejaba al equipo con posibilidades de mantener la categoría.
En el segundo Nacional mostró otra actitud y con eso le alcanzó para pasar a dominar. Sebastián Abreu, de bajísimo rendimiento, ganó por arriba y metió un cabezazo que salvó el golero. Andrés Scotti se posicionó cerca del área rival y también se impuso por alto. Progreso empezó a sentirse en peligro y se replegó un poco más para mantener la ventaja.
Arruabarrena colocó a Mascia por Abreu y a Álvaro Recoba por Gonzalo Bueno. Las variantes le dieron mayor potencia y claridad al ataque. Sobre los 30 Vicente empató el partido.
Progreso se negó a entregarse. Peleador, fue decidido en busca de un gol. Y lo logró apenas tres minutos más tarde cuando Queiro la agarró de afuera del área para anotar el 2 a 1.
Fue un minuto mágico para el gaucho que había pasado a ganar justo en el momento que Danubio le empataba a Fénix.
Pero Vicente generó una situación por la zurda y cedió al medio para el empate de Mascia. El 2 a 2 a los 38 fue un golpe muy duro del que Progreso ya no se pudo reponer. En la hora una gran jugada terminó con el gol de Arismendi para el 3 a 2 final.