El personal de seguridad del torneo entregó a 12 personas a la policía, que fueron posteriormente interrogadas en una comisaría de la capital francesa.
El primer incidente se produjo en lo alto de las gradas. En una fotografía tomada por la AFP podía verse a dos personas luciendo una pancarta hostil al matrimonio homosexual recientemente aprobado en Francia, con la frase en inglés: "Ayuda, Francia pisotea los derechos de los niños". Tras una breve interrupción del partido, fueron expulsados del court central.
Pocos minutos más tarde, un hombre con el torso desnudo y enmascarado entró con una bengala en el terreno de juego, del lado donde estaba jugando Rafa Nadal, a la postre vencedor del partido, pero fue inmediatamente evacuado por los servicios de seguridad. En su torso podía leerse en inglés: 'Kids right' ('Derecho de los niños').
Un periodista de la AFP vio a cuatro jóvenes de unos veinte años saliendo del estadio escoltados por los servicios de seguridad.
Uno de ellos dijo a la AFP: "Nos manifestamos contra la ley Taubira (en referencia a la ministra de Justicia que presentó el texto en el Parlamento) porque tememos por el futuro de nuestros niños".
Por otro lado, otros manifestantes, igualmente con el torso desnudo y enmascarados, desplegaron una pancarta con la frase "Hollande dimisión" en el court Suzanne-Lenglen, donde decenas de espectadores seguían la final por una pantalla gigante.
En total, doce personas fueron entregadas a la policía por la seguridad de Roland Garros, indicó una fuente policial a la AFP. La acción fue reivindicada por el grupo de activistas "Hommen", que pretenden ser "el estandarte de la resistencia contra el matrimonio gay".
"No dejaremos nunca de defender el matrimonio y el futuro de los niños. Llegaremos hasta el final", indicó el grupo en un comunicado.
Nadal admitió después del partido que sintió "un poco de miedo" cuando el hombre saltó a la pista.
"Doy las gracias a los agentes de seguridad por haber intervenido tan rápido", declaró por su parte Ferrer, que estaba en la otra parte de la pista y que prefirió tomarse el incidente con humor.
"Creo que Rafa tuvo un poco de miedo, pero yo no perdí la concentración", dijo entre risas.
Al final del partido, el director del torneo, Gilbert Ysern, se disculpó ante los dos jugadores, que habrían "quitado importancia al asunto".
"Es algo lamentable. Lo que fue bien es que no duró mucho tiempo porque nuestro servicio de seguridad controló rápidamente la situación", estimó.
AFP