Argentina: acatamiento al paro del campo sería del 95%

Productores agropecuarios argentinos consideraron exitosa la primera jornada hábil de una huelga de cinco días de comercialización de carnes y granos en contra de la política fiscal, mientras el gobierno le atribuye objetivos políticos a días de vencer el plazo para la inscripción de candidatos a las legislativas de octubre.

Actualizado: 17 de junio de 2013 —  Por: Redacción 180

Argentina: acatamiento al paro del campo sería del 95%

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La huelga, lanzada el sábado y que dura hasta el miércoles, mostraba este lunes una fuerte adhesión al presentar casi nulo ingreso de hacienda a los mercados mayoristas de ganado, sin operaciones en la mayor bolsa de cereales y con escasa circulación de camiones con granos en las rutas del país, donde se multiplicaban las asambleas de productores a la vera del camino, según dirigentes del sector.

"Para nosotros no cabe duda de que el paro tiene un alto acatamiento, lo estimamos en un 95% en este primer día laborable, por lo tanto es un éxito", dijo a la AFP Cristian Roca, dirigente de la Federación Agraria Argentina, una de las cuatro entidades que agrupa a productores en la llamada Mesa de Enlace.

Argentina, uno de los mayores productores de alimentos, es a la vez el principal exportador mundial de aceite y harina de soja y tercero de poroto de soja y de maíz.

Julio Calzado, analista de mercado de la Bolsa de Comercio de la ciudad de Rosario, donde se encuentra el mayor puerto agroexportador del país, dijo a la AFP que en el recinto del principal mercado de granos argentino "la operatoria fue prácticamente nula este lunes debido a la huelga".

"Los compradores no hicieron ofertas abiertas dentro del mercado y la sensación es que mañana (por el martes) y el miércoles será igual", estimó.

La huelga no incluye la distribución de productos perecederos como leche, verduras y frutas, en tanto una excepcional entrega de ganado el viernes antes del inicio de la medida permitió a los frigoríficos continuar con la faena habitual, por lo que la protesta tenía nulo impacto en los consumidores.

El reclamo no busca generar desabastecimiento sino "un llamado de atención al gobierno", dijo el vicepresidente de FAA, Guillermo Gianassi.

El gobierno le atribuyó a la huelga intenciones políticas al considerar que las entidades rurales buscan promover a sus dirigentes como candidatos para las legislativas de octubre.

"Intuyo que pretenden instalar algunas de sus figuras de cara a las elecciones con un discurso basado en el caos, tal cual lo hicieron en otros procesos electorales", dijo el ministro de Agricultura y Ganadería, Norberto Yahuar, en entrevista al diario Página/12.

El exlíder de la Federación Agraria Alfredo de Angeli será candidato a senador federal por el opositor partido PRO de Mauricio Macri en la provincia de Entre Ríos, mientras otros dirigentes del sector ya ocupan bancas en el Congreso.

La Mesa de Enlace reclama la aplicación de impuestos en forma escalonada según el tamaño de la explotación de cada productor y la revisión de la cadena de comercialización, al aducir que sólo reciben entre el 5 y el 10% de lo que paga el consumidor en los supermercados por sus productos.

Según Yahuar, "el negocio de ellos (los dirigentes rurales) es generar malestar en la sociedad", y los acusó de buscar "subsidios encubiertos".

"La decisión de este gobierno es no atender esos reclamos que son político-partidarios", dijo.

Dirigentes de la Mesa de Enlace protagonizaron un altercado este lunes cuando intentaron evaluar la marcha de la huelga en el Mercado de Hacienda de Buenos Aires, el mayor de Argentina, donde fueron echados por los trabajadores del lugar encabezados por su representante sindical, Fabián Ochoa.

"Nosotros no podemos trabajar por un paro que es patronal, por propios intereses de ellos", se quejó Ochoa.

Las patronales agropecuarias mantienen desde 2008 una disputa con el gobierno de Cristina Fernández por los gravámenes de 35% a las exportaciones de granos de soja y las restricciones a las de trigo y maíz, ya que primero deben cubrir las necesidades del mercado local.

En 2008, una huelga de 128 días provocó desabastecimiento, en un conflicto marcado por la caída de la popularidad de la presidenta que fracasó en su intento de imponer impuestos móviles a la exportación de granos, tras el voto disidente de quien era su vicepresidente Julio Cobos.

El gobierno argentino depende principalmente de su excedente comercial para obtener divisas, buena parte del cual se debe al sector agropecuario, en un contexto de imposibilidad de acceder a los mercados de capitales tras la moratoria sobre la deuda en 2001.