La jueza de los Santos encabezó personalmente los allanamientos en dos empresas del WTC Montevideo y el fiscal Juan Gómez lo hizo en el allanamiento de una financiera situada en Zonamérica.
En esos procedimientos se incautaron un elevado número de torres de computadoras (aproximadamente 89), servidores, documentación y otros bienes que "ocupan un importante espacio físico en dependencias del Ministerio del Interior", donde son custodiados.
De los Santos solicitó al juez Oyarbide, al frente de la causa en Argentina, "que a la brevedad envíe peritos informáticos y contables, así como los que considere pertinentes, a los efectos de analizar los mismos y disponer sobre el destino final de esos bienes, ya sea su traslado a la República Argentina o su devolución a sus propietarios si no contienen información relevante para la causa".
En el allanamiento realizado en la empresa ubicada en Zona América, se lacró una habitación que contiene 3.000 carpetas de clientes, ya que era imposible trasladarlas por su gran volumen físico. De los Santos pidió que "a la brevedad", se envíe personal idóneo para analizar el material probatorio y "determinar la conveniencia o no de la incautación de los mismos, ya que ello imposibilita el funcionamiento normal de la institución bancaria, no pudiendo abrir sus puertas".
Los allanamientos
De los Santos dispuso los allanamientos a solicitud del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número cinco de Argentina a cargo de Norberto Oyarbide.
La solicitud de Oyarbide se dio en el marco de una investigación de carácter reservado, luego de haberse "detectado operaciones de triangulación y planificación fiscal nociva" en la transferencia de jugadores de fútbol. Los presuntos delitos son asociación para delinquir, falsificación documentaria y estafa.
Los allanamientos fueron encabezados por la jueza y el fiscal, junto a una autoridad administrativa perteneciente al Ministerio del Interior y tres personas designadas por el juez argentino. Además, se dispuso especialmente la colaboración de la Secretaría Nacional Antilavados, para que un contador de la unidad asista a los policías actuantes.