Mujica: "Aquí no existe el dedo de Dios"

“Fuimos tremendamente optimistas de entrada. Dimos todo lo que se podía dar (…) Los recursos no son infinitos ni tienen generación mágica”, afirmó el presidente José Mujica en la audición de radial por la emisora del Sodre.

Actualizado: 18 de junio de 2013 —  Por: Redacción 180

Mujica: "Aquí no existe el dedo de Dios"

Sin datos (Todos los derechos reservados)

Sostuvo que existen graves problemas de reparto que hay que tener en cuenta y enfatizó que “los recursos salen en última instancia del campo del trabajo que es el único que multiplica los panes (…) aquí no existe el dedo de Dios capaz de multiplicar los peces. Existe una cosa bien tangible y es que el trabajo es el que multiplica los bienes”.

Además, Mujica agregó que el enfriamiento de la economía no es de ahora y que “hace dos años que la bonanza de viento a favor se terminó”. Finalizó por varias causas: “tal vez la larga crisis europea de una forma u otra está repercutiendo, la depreciación creciente que hasta hace poco ha sufrido nuestra moneda creándole condiciones difíciles de poder trabajar y competir sobre todo en algunas actividades del orden industrial, a lo que hay que multiplicar los obstáculos surgidos en la región como consecuencia de decisiones defensivas que han tomado lo vecinos jaqueados por el precio de una naciente crisis en parte de origen internacional”.

Explicó que el enfriamiento económico que sufre hoy el país no se ha manifestado “esencialmente porque el alto nivel de inversión que ha tenido el país ha sido un agente movilizador indirectamente para la economía”.

Mujica aseguró que la alta tasa de inversión es inusitada en la historia de Uruguay. “Una tasa de crecimiento de alrededor del 4% es más del doble que la tasa histórica y es mucho menos que la que podíamos tener en los años de bonanza”.

Expresó que desde el gobierno se apunta a mantener las inversiones ya que a la larga es uno de los agentes principales que multiplican el trabajo y la riqueza.

Pero para que exista inversión tiene que haber: seguridad, garantías, clima político, estabilidad así como un margen importante de previsibilidad de la economía, puntualizó.

Asimismo, hizo hincapié en que “si el gobierno colgara un conjunto de impuestos tratando de acrecentar su realidad fiscal para poder acercarse al tono de la demanda que están reclamando correríamos el riesgo, muy peligroso, de acotar significativamente el campo de la inversión. Seguramente lograríamos un pequeño éxito pasajero y propenderíamos a perjudicar en mediano plazo, en forma irreversible la propia marcha del país”.

Recalcó que son días difíciles para las decisiones que tiene que tomar el gobierno y “no las tenemos ni por asomo resueltas” y “no vamos a ser sordos y tampoco vamos a ser tan libérrimos que dejemos al país ante la perspectiva de un ajuste fiscal o cuestiones por el estilo”.

El mandatario reconoció que “hay sectores que gravitantemente se sienten enormemente retrasados en el reparto social y que es justo que reclamen. Es muy justo que tratemos de hacer esfuerzos que contribuyan a mitigar esos retrasos” y “no es tarea sencilla ni fácil y mucho menos cómoda".

La audición concluyó con el conflicto que existe en el sector veterinario. Sobre este tema subrayó que es un conflicto que “le hace mal al país” y “que deja de ser un conflicto gremial o sindical para transformarse en corporativo en el sentido de que agrede el interés más profundo del país”.

Si bien el presidente dijo que tienen derecho a reclamar y les pidió que cuiden no paralizar la actividad porque el sector cárnico es “como un arteria para todo el país” y “afecta al conjunto (…) a la sociedad toda”.