La investigación había comenzado hace casi 11 años, el 6 de julio de 2002. Un mes después se procesó con prisión a Jorge, Dante y José Peirano Basso como autores responsables de un delito de Asociación para delinquir. En 2007 los tres fueron liberados bajo fianza (250.000 dólares).
El fallo de la doctora Beatriz Larrieu De Las Carreras señala que “las múltiples transferencias de dinero operadas desde el Banco de Montevideo hacia el Trade Commerce Bank (TCB) y a otras empresas del Grupo Peirano y a otros accionistas (caso de Juan Peirano)” tenían como fin “ocultar o hacer desaparecer total o parcialmente el patrimonio de una empresa, en perjuicio de terceros”.
Según explicó a 180 el vocero de la Suprema Corte, Raúl Oxandabarat, los hermanos Peirano no vuelven a prisión ya que “cuando se dicta la sentencia se considera que es suficiente el tiempo de prisión preventiva (que ya cumplieron) y no se los devuelve a la cárcel”.