En este caso, recordó Nasser, el disco tiene la particularidad de que "surge como respuesta o terapia a una situación límite (...) y para agarrarme de algo decidí grabar canciones. Algunas las tenía hechas y otras las fui creando".
Es así que "ese hecho, muy íntimo, y bastante lejano al industrial, termina desembarcando en un CD doble", agregó.
El disco cuenta con 24 canciones, 22 de su autoría. Las otras dos son composiciones de Fede Graña y Guzmán Herrera. "Decidí no versionar ningún disco y ningún autor renombrado", explicó el cantautor.
Francisco Nasser, hijo del cantante y tecladista de No te va a gustar, fue quien realizó la producción artística del material. Para el músico trabajar con su hijo fue una experiencia fuerte y muy estrecha. Sotuvo que por momentos fue divertida pero por otros intensa. "Intensa porque hubo momentos de mucha tensión. Teníamos muchas cosas claras y una de ellas era que cuando apareciera un riesgo íbamos a tomarlo y aparecieron una cantidad".
Sobre el show afirmó que se trata de "la expresión viva del álbum. Es la esencia milagrera". Contó que los músicos serán los mismos que grabaron el álbum y enfatizó en que el disco cuenta con una gran variedad de estilos - blues, chamarritas, vals criollo, rock, pop, milonga - "lo que muestra un poco el universo compositivo mío (...) y que los músicos pueden pasearse en todos los estilos con comodidad".