Según el diario El País, se estiman que un 75% de las pérdidas totales se dieron en la producción ganadera, un 11% en la agricultura, un 11% en la lechería y un 3% en la citricultura.
Las cifras fueron presentadas por el presidente de ARU, Manuel Lussich, quien solicitó a los ingenieros Juan Peyrou y Julio Preve Folle que confeccionaran un cálculo estimativo de los daños provocados por la sequía.