Pieles vuelven a pasarelas pese a condena de defensores de animales

Las pieles, que vuelven a las pasarelas de las grandes capitales de la moda, alimentan una industria floreciente en el norte de Europa, ante la indignación de las organizaciones no gubernamentales que se preocupan por el bienestar animal.

Actualizado: 19 de Febrero de 2014 | Por: Redacción 180

Pieles vuelven a pasarelas pese a condena de defensores de animales

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"Prefiero ir desnuda a vestir pieles". La campaña de la asociación Peta, con su lista impresionante de supermodelos desvestidas como Claudia Schiffer, Cindy Crawford y Naomi Campbell, contribuyó a que las pieles se volvieran políticamente incorrectas en los años 1990.

Dos décadas más tarde, las pieles de visón y de zorro están omnipresentes en los desfiles de moda. Según www.fashionista.com, 70% de los diseñadores las utilizó en sus colecciones de invierno el año pasado. Esta tendencia parece confirmarse en los desfiles de este año.

Se trata de una renovada popularidad difícil de explicar pero que, según los profesionales, podría ser una consecuencia de la crisis de 2008.

"Cuando la economía está en peligro, los políticos tienden a concentrarse en las cuestiones fundamentales: ¿Cómo reactivar el crecimiento? ¿Cómo proteger el empleo? ¿Cómo levantar los obstáculos políticos que pesan sobre la economía?", dijo Bo Manderup, jefe del grupo de presión europeo Fur Europe.

"El lujo de lo políticamente correcto podría haberse evaporado con la crisis", opinó.

En diez años, la producción mundial del visón se duplicó para llegar a los 66 millones de pieles el año pasado, según la empresa de subastas finlandesa Saga Furs.

A pesar del aumento de la producción china, Europa sigue siendo el mayor productor, con Dinamarca a la cabeza: los 1.400 criaderos daneses exportaron pieles de visón por un total de 13.000 millones de coronas (1.700 millones de euros, 2.300 millones de dólares) el año pasado, lo que en los hechos se convirtió en su principal producto de exportación hacia China, donde las pieles son trabajadas, y una parte de ellas, comercializadas.

La cría de un zorro polar en Finlandia. (YVONNE NOTTEBROCK / FOUR PAWS / AFP)

Visones maltratados

La industria, sometida a las recomendaciones del Consejo de Europa que fijan fundamentalmente la superficie mínima de las jaulas en 0,8 m2 para el zorro y 0,255 m2 para el visón, creó sellos de calidad que supuestamente deben garantizar el origen de los animales y su bienestar.

Se trata de un intento infructuoso de "ecoblanqueo", según la asociación austríaca Vier Pfoten (Cuatro Patas), que acaba de difundir imágenes que según ella fueron filmadas en un criadero de Finlandia, el líder europeo en producción de piel de zorro.

A pesar de que ese criadero se jacta de tener la etiqueta "Saga Furs", que supuestamente es sinónimo de "prácticas responsables", las condiciones, según la asociación, son similares a la "tortura".

Más allá del bienestar, los militantes de la causa animal consideran que criar y matar animales, generalmente con gas carbónico en el caso de los visones y por electrocución anal en el caso de los zorros, no es éticamente justificable en 2014.

(YVONNE NOTTEBROCK / FOUR PAWS / AFP)

"Algunos comen carne, otros no. Yo respeto esa elección, pero es una elección personal, no social. Lo mismo ocurre con las pieles: a algunos les gustan, a otros no", opina Bo Manderup.

Gracias a las innovaciones técnicas y al marketing, las pieles han renovado su imagen. En Rusia y en China, los principales focos de crecimiento, se han convertido en una señal exterior de riqueza como la gran berlina alemana y la marroquinería de marca.

El resultado fue que el precio del visón aumentó considerablemente en los últimos años.

Por primera vez en 20 años surgen nuevos criaderos en Suecia.

Pero el aumento del precio del visón estimuló tanto la oferta que ésta se ha vuelto excedentaria.

Esta superabundancia, combinada con un invierno clemente en China, provocó una caída de 26% de los precios en diciembre, según la empresa de subastas especializada danesa Kopenhagen Fur, la mayor del mundo, que señaló también 80% de productos no vendidos.