La difícil convivencia entre abejas, miel y glifosato

Europa era el principal cliente de la miel uruguaya. Sin embargo, la presencia de glifosato dejó a Uruguay sin ese mercado y el único que le queda es Estados Unidos que paga 30 o 40% menos.

Actualizado: 05 de Noviembre de 2016 | Por: Redacción 180

La difícil convivencia entre abejas, miel y glifosato

Abejas (Imagen tomada del documental La Colmena)

En setiembre un embarque de miel uruguaya fue trancado en Alemania porque superaba las 50 partes de glifosato por millón. Un límite muy bajo pero que es la exigencia que está imponiendo Europa, hasta ahora principal mercado para Uruguay que hoy no puede ingresar a Alemnania ni a España.

Marcos Uriarte, de la Asociación de Exportadores de Miel, explicó a No toquen nada que esto se da porque ahora se hacen controles que no se hacían. “En base a la movilización de los Verdes empezaron a hacerlo”, señaló.

El mercado grande que quedó es Estados Unidos que “es el rey del glifosato”, definió. Entonces “paga 30 a 40% menos que Europa”.

“Estamos en una incertidumbre total. La alternativa en Europa es que ellos mezclen la nuestra con una que no tenga glifosato para poder exportar”, explicó Uriarte.

El poblema surge porque los apiarios quedan en medios de predios productivos de otros cultivos como la soja que usan herbicidas, entre ellos el glifosato. Entonces, se contaminan las abejas al realizar la polinización.

Nestor Causa, vocal de la Sociedad Apícola del Uruguay (SAU), afirmó que “desde el Ministerio de Ganadería no se le atribuye a la apicultura la importancia que tiene, en el sentido del beneficio de la polinización”. Esa polinización es importante para la reproducción de los cultivos y la biodiversidad de los campos.

A los 40 millones de dólares que Uruguay exporta en miel cada año se debe sumar tres o cuatro veces más por el beneficio que genera la polinización en otros cultivos, explicó. Sin embargo esto no se tiene en cuenta, agregó.

“En Facultad de Agronomía no se los capacita en este aspecto”, afirmó. A esto se suma que abejas y otros insectos están desapareciendo y habría que trabajar en su conservación, incluso para desarrollar otras producciones, no solo la de miel.

“Los polinizadores que tenemos en el ambiente están desapareciendo de manera muy acelerada por la aplicación de los agroquímicos”, afirmó.

José Luis Maya, también vocal de la SAU, dijo que la exigencia de libre de glifosato que hoy se tiene con la miel luego puede trasladarse a otros productos mucho más significativos para Uruguay.

“Si tenemos problemas con la miel después va a pasar con la carne y la leche”, alertó. “Europa ahora quiere volver a tener su población más sana”.