Rodó, “la antítesis de esta civilización de la frivolidad”

El Primero de Mayo se cumplieron 100 años del fallecimiento de José Enrique Rodó. Fue recordado por la Asamblea General y en el acto del Día de los Trabajadores organizado por el PIT-CNT.

Actualizado: 03 de Mayo de 2017 | Por: Redacción 180

Rodó, “la antítesis de esta civilización de la frivolidad”

José Enrique Rodó

El martes 2 de mayo, la Asamblea General se reunió para homenajear al político e intelectual uruguayo en el centenario de su muerte.

El diputado del Partido Independiente Daniel Radío fue uno de los legisladores que habló y lo hizo planteando varias preguntas.

“¿Es Rodó un escritor muerto o todavía nos dice algo? ¿No queremos que nos diga nada su exilio, concretado aún antes de su partida?”, preguntó. Recordó que antes de emigrar a Italia, Rodó (1871-1917) había sido un exiliado en su propia patria.

“No queremos que nos diga nada desde su soledad en Palermo, el que enfermó pobre y solo, porque ese final también nos dice cosas de Rodó y de nosotros mismos”, afirmó.

“El escritor merecedor del mármol tiene fecha de vencimiento en el orillo y es candidato al homenaje espasmódico. Es preciso rescatar a Rodó del estilista, del literato de gran estilo, del prestigitador de la palabra. Me decía José Rilla que cuando ponemos el énfasis en el escritor tan pulido es que ya le hemos pulido también las aristas más profundas y vigentes. Es muy práctico encerrarlo en una medalla para liberarnos de los compromisos que nos impone si lo tomamos en serio. Para no tener que resolver sus dilemas porque hemos de saber que Rodó tiene una sustancia que no ha perimido. Está claro que Rodó no ha escrito para estar de moda. Rodó es difícil. La convocatoria a la transformación personal, a ser los alfareros de nosotros mismos, a la conquista de nuestro ser que hace José Enrique Rodó en Motivos de Proteo, un verdadero ensayo de filosofía moral, no le hace concesiones a una sociedad que parece más afecta a los manuales de autoayuda”, agregó.

Por su parte, el colorado Ope Pasquet destacó que el mesaje de Ariel, obra central del pensamiento de Rodó, aún tiene importante y “estremece” porque reclama “que cada cual le dé sentido a su vida buscando la realización de altos ideales”.

“¿No es esa la antítesis de esta civilización de la frivolidad en la que vivimos?”, preguntó en la misma línea que Radío.

El diputado colorado, mismo partido al que perteneció el filósofo homenajeado, recordó también la obra Motivos de Proteo y su llamado a “buscar su vocación y ahondar en ella para realizar su destino personal porque esa es la mejor manera de servir al conjunto”.

“¿No es una respuesta a la preocupación que todos tenemos que no llegamos con la educación a los que querríamos llegar? Cuando vemos que hay tantos jóvenes que se apartan de las aulas, que a veces parece que no hubiera otro entretenimiento más que el celular y una lectura más adecuada que la que provee entretenimiento circunstancial”, afirmó Pasquet.

En ese sentido señaló que los mensajes de Rodó tiene plena vigencia e instó a buscar “los nuevos medios, los nuevos vehículos para que esos mensajes del idealismo de siempre, del idealismo fundado en valores, en los valores que crean los hombres, que encontramos nosotros en nuestras propias obras, que esos valores trasciendan y que iluminen a las nuevas generaciones”.

En el acto del Primero de Mayo, el secretario de Prensa de la central sindical, Gabriel Molina, se refirió a una frase de Rodó que inspira al movimiento sindical uruguayo.

“A cien del fallecimiento del poeta obrero José Enrique Rodó que entre tantas cosas nos legó una de las frases que acuñó el movimiento obrero uruguayo: el trabajador aislado es instrumento de fines ajenos, el trabajador asociado es dueño y señor de su destino. Y eso es lo que ha marcado el derrotero del movimiento sindical uruguayo”, dijo.