Policías y la violencia de género

Las sospechas de infidelidad o el machismo son dos de los principales motivos que para los casos de policías denunciados por violencia de género, según el libro “Violencia con uniforme, Cuando el denunciado por maltratar a su pareja es un policía”.

Actualizado: 17 de Mayo de 2017 | Por: Redacción 180

Policías y la violencia de género

Adhoc ©RICARDO ANTUNEZ (Todos los derechos reservados)

Se trata de una edición de la Universidad de la República de la tesis de maestría de Gonzalo Corbo Correa.

El trabajo plantea además que los policías tienden a ver las denuncias realizadas por sus parejas o ex parejas como sobredimensionadas o injustas. Otras causas que forman parte del problema es la extensa jornada laboral de los policías y una alta tendencia al endeudamiento.

El autor reconoce que el estudio es de menor envergadura a otros en la misma línea realizados en otras partes del mundo. Para esta investigación se entrevistó a 12 policías denunciados por violencia doméstica en casos no extremos.

Corbo habló ayer con Canal 12 y explicó parte de sus conclusiones. Señaló que los policías están acostumbrados a que no pueden dejar de ejercer su profesión y les es difícil dejar de actuar según los criterios de autoridad.

“Eso de alguna manera en la práctica también lleva a que inunde los vínculos personales. Estas personas son entrenadas para estar en situaciones de poder y de dominio de las situaciones. A veces se hace muy difícil dejar el trabajo en el trabajo y llegar a su casa y comportarse como personas distintas a la violencia que percibieron o ejercieron contra otros”, explicó.

“Entre los principales motivos para el desarrollo de la violencia, la sospecha o el descubrimiento de la infidelidad (propia o de la pareja) es vivida como uno de los elementos con mayor gravitación entre los casos analizados”, dice el estudio.

Otro elemento esgrimido por algunos entrevistados como motivo para el ejercicio de la violencia “está asociado a situaciones que suponían la transgresión a los mandatos de género por parte de las denunciantes, entendidos como el cuidado de los hijos, el desempeño de funciones maternales (aun con la pareja) y la realización de tareas domésticas, aspectos que son invocados como un elemento justificador de los episodios violentos”, agrega.