La caída de Aecio Neves, el político que quiso derrotar al PT en Brasil

A los 54 años, Aecio Neves rozó la gloria. Corría 2014 y su intento por llegar a la presidencia de Brasil quedó trunco a solo tres puntos de Dilma Rousseff y la formidable máquina electoral del Partido de los Trabajadores de Lula.

Actualizado: 19 de Mayo de 2017 | Por: Redacción 180

La caída de Aecio Neves, el político que quiso derrotar al PT en Brasil

Aécio Neves (ANDRESSA ANHOLETE / AFP)

Menos de tres años después, un juez de la corte suprema lo suspendió de su cargo de senador luego de que un empresario que actuaba en conjunto con las autoridades lo grabara pidiendo dinero por debajo de la mesa para financiar su defensa en el escándalo de desvíos de dinero público en Petrobras. 

El Supremo Tribunal Federal (STF) no hizo público el expediente, pero la prensa reveló que solicitó dos millones de reales (640.000 dólares).

En la misma aciaga jornada, Neves perdió la presidencia de su partido, el PSDB, y su hermana fue arrestada por ese mismo episodio. 

Al igual que muchos otros políticos arrasados por la Operación Lava Jato, sobre el escándalo Petrobras, dijo que buscará luchar para rescatar su biografía severamente dañada.

"Debido a las acciones promovidas contra mí y mi familia en el día de hoy, quiero afirmar que, a partir de ahora, mi única prioridad será preparar mi defensa y probar lo absurdo de estas acusaciones", dijo en una nota.

El ahora senador suspendido afirmó que se licenciará de la presidencia del PSDB, un partido que tiene en sus manos la Cancillería y la Secretaría de la Presidencia y es un aliado clave del gobierno conservador de Michel Temer.

El senador Tasso Jereissati tomará el comando del partido.

Varias veces mencionado en el escándalo de la petrolera estatal, Neves fue uno de los principales impulsores de la caída de Rousseff en 2016, condenada por adulterar las cuentas públicas, y uno de los más entusiastas en ligar su partido al gobierno de corte liberal de Temer que surgió tras el impeachment.

Hoy, ambos están en la mira de la justicia. 

Temer, de 76 años, tambalea luego de que la corte suprema le abriera una investigación por supuestamente haber avalado la compra del silencio de un exdiputado preso por el caso Petrobras. 

Mientras Neves era suspendido del Senado, Temer afirmaba que no renunciaría.

"El tiempo permitirá a los brasileños conocer la verdad de los hechos y hacer al final un juicio justo", señaló Neves en su nota.