Lussich destacó que el camino que toma ARU es mediante el diálogo, las propuestas y las posiciones constructivas. Sumado a la crisis financiera internacional, señaló, toda la región padeció “una de las peores sequías de que se tenga memoria”. Primero se la negó, dijo, “al mismo tiempo que se nos trataba de imprevisores”. La realidad, aseguró “fue más fuerte y se terminó por aceptar lo que rompía los ojos".
Por eso, la Asociación solicitó que se estimara el costo de la sequía. El resultado que tenían en el mes de febrero -una cifra parcial, aclaró- “asustaba”. “Se siguieron cobrando adelantos del impuesto a la renta, Imeba, el 1% municipal como si acá no estuviera pasando nada, como si las ventas que se efectuaban fueran parte del giro normal de la empresa y como si la renta fuera a ser parecida a la del ejercicio anterior", manifestó.
“¡De semejante crisis mundial nadie se puede aislar!", expresó el ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi. Dijo que aunque afectó comercialmente por la caída de la demanda mundial, "no nos afectó por los vasos comunicantes del sistema financiero". Aseguró que el trabajo realizado por las autoridades "impidió que los buenos momentos de los precios internacionales se perdieran con los embates de la crisis, como pasó en 2002".
El ministro hizo referencia a otros problemas estructurales, como el aumento del precio del petróleo -en los últimos cuatro años "creció más que los precios de los productos de exportación"-, además de que Uruguay importa el 100% de los fertilizantes, comercialización que está centralizada en "tres grandes grupos económicos".
El presidente de ARU admitió que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, “con muy escasos recursos, implementó un plan de ayuda: se repartió ración a pequeños productores y si bien el impacto fue limitado el esfuerzo debe ser reconocido".
Dijo que la sequía afectó a todos los rubros agropecuarios pero, en especial, a la lechería y la ganadería, más que nada sobre la cría. “La producción de carne, con una capacidad de respuesta impensable hasta hace poco tiempo, se viene recuperando mas rápido de lo esperado”, lo que tiene que ver “con el avance de la agricultura y nuevas prácticas de suplementación con granos, cada vez más comunes aún en zonas típicamente ganaderas”.
"No estamos conformes con el funcionamiento del Mercosur”, indicó. “Deberá darse una discusión profunda y acordar una política de estado sobre este tema. Pero fundamentalmente reclamamos seguridad jurídica. No se trata sólo de mejorar la seguridad personal y la seguridad pública. Se trata además de revitalizar el respeto por el derecho, de no tolerar alteraciones en los contratos o menoscabos al derecho de propiedad”.