Hebraica gana el bi campeonato la noche en la que no podía fallar

Hebraica derrotó 82 a 56 a Aguada con una tremenda actuación en la noche señalada para retener el título de bi campeón en el básquet uruguayo.

Actualizado: 02 de Junio de 2017 | Por: Redacción 180

Hebraica gana el bi campeonato la noche en la que no podía fallar

Javier Calvelo / adhocFotos

En la frontera de la gloria flaquean las fuerzas y tiembla el pulso para muchos. No es el caso de los jugadores de Hebraica, que sacaron a relucir toda su jerarquía, su capacidad individual y su estatura de equipo. Con cabeza de titanio para ser impermeable a un ambiente que no lo favorecía, una soberbia actuación en todos los rubros del juego y tremenda convicción, dio la talla una vez más. Liderado por el inconmensurable Leandro García Morales, llegó a su quinto título de Liga, quien sigue siendo el jugador más determinante del básquetbol uruguayo. Dos títulos con Biguá, dos con Hebraica y uno con Aguada, que cometió su peor error al dejarlo ir en 2015.

El 10 todo lo puede dentro de la cancha y cuanto más difícil es la situación mejor. No es solo juego. Es constancia, competitividad, decisión, hambre de gloria. En el séptimo juego terminó con 26 puntos y nueve rebotes.

Alrededor de su mejor figura, el técnico, Leo Zylberstein, armó el plantel. Con un base de excepción como Luciano Parodi, quien más allá de altibajos propios de la edad es un jugador extraordinario, con Michael Hicks, quien transmite dentro y fuera de la cancha sus ganas de ganar, y con Jaime Lloreda, un interno mañoso y de categoría que aportó 29 puntos para el título.

A ellos se sumó Sebastián Izaguirre a lo largo de todo el año y Martín Aguilera que dio una enorme mano en las finales.

En la noche en la que no se podía fallar, Hebraica arrolló. Le calzan bien los partidos decisivos a este equipo. Al límite, como si dejara arder la mecha y cuando el fuego está a punto de apagarse echara una gota de aceite para reavivarla, Macabi muestra su mejor versión.

Aguada sufrió una sobredosis de realidad justo cuando el sueño del título parecía posible. Jugó su peor partido de la serie, no tuvo capacidad para frenar a su rival en defensa ni claridad para anotar en ataque. Mientras fue irreflexivo en la serie estuvo en carrera y consiguió triunfos tremendos. En la última noche pareció haberse percatado de lo que estaba a punto de conseguir y eso le jugó en contra. Aún así, nada puede reprocharse un equipo que llegó hasta donde llegó.

Tras un 27 iguales en el primer cuarto, el aguatero apenas anotó cinco puntos en el segundo. Eso marcó el partido porque Macabi se fue al descanso con ventaja de 11. El tercer cuarto lo volvió a ganar Hebraica, que estiró la renta a 17, y en el último periodo aseguró la victoria y el título.

En Aguada Demian Álvarez anotó 14 puntos. Fue el único jugador del equipo con doble dígito.