Nacional se paraliza y River aprovecha para darse un gran gusto

River le ganó a Nacional 2 a 1 de atrás en el Saroldi. Hugo Silveira adelantó al Tricolor pero el propio Silveira en contra y Giovanni González cerca del final dieron vuelta el partido.

Actualizado: 12 de Setiembre de 2017 | Por: Diego Muñoz

Nacional se paraliza y River aprovecha para darse un gran gusto

Javier Calvelo / adhocFotos

Justo antes del clásico Nacional falla. Después de un invicto de 12 partidos por el Uruguayo los de Lasarte perdieron en un momento inadecuado. A aquellas dudas por el pésimo rendimiento a pesar de la victoria ante Plaza se suma una derrota que deja al equipo a cinco puntos de Peñarol en el Clausura y a dos de Defensor en la Anual.

Lo más llamativo del resultado en el Saroldi fue la forma en la que se dio el partido. Nacional jugó casi 30 minutos en buen nivel, circuló con acierto la pelota, generó peligro por las bandas, tuvo presencia en el área. Pero la apertura y el gol mal anulado por el árbitro a Seba Fernández, el Tricolor se paralizó.

El error de Javier Bentancor no explica la postura de Nacional durante una hora. Tieso, sin variantes para pasar al ataque, previsible y sin ideas en ofensiva.

River aprovechó las circunstancias del juego, se envalentonó al ver tantas licencias de su adversario y consiguió una victoria resonante que lo deja tercero en la tabla.

Con Álvaro González y Diego Arismendi en el medio, Tabaré Viudez y Kevin Ramírez por los extremos y Silveira con Fernández arriba, salió Nacional a la cancha. Los primeros minutos fueron de la visita, que aprovechó los espacios que otorgó River en el medio. En esa zona del campo se cimentó la superioridad Tricolor. Al local le costó hacer pie, tuvo problemas para recuperarla y más problemas aún para retenerla.

A los 12 Viudez puso un pase perfecto para Silveira. La definición del centrodelantero no fue buena pero su convicción le permitió seguir por el rebote y anotar el 1 a 0.

La ventaja le permitió manejar mejor todavía el partido a Nacional.

Lejos de la pelota y de sus compañeros Juan Manuel Olivera y Facundo Peraza, River solo atinaba a defender.

En el mejor momento de Nacional Fernández anotó un gol lícito que el juez anuló por mano inexistente. La incidencia pareció inmovilizar al equipo. A eso se le sumó la salida por lesión de Arismendi y el panorama se complicó.

River asumió el protagonismo para pasar al ataque. Ante esto Nacional no tuvo una buena respuesta. Los últimos minutos del primer tiempo evidenciaron que el partido había cambiado.

El inicio de la segunda parte fue igual al final de la primera. A los seis Silveira marcó en su propio arco y el juego se puso 1 a 1.

Ya con Alexis Rolín en cancha, cambio de Lasarte para proteger de cara al clásico a Agustín Rogel que había sido amonestado, el técnico tomó riesgos defensivos. Colocó a Martín Ligüera y lanzó al equipo. Pero estuvo perturbado y las pocas veces que pudo arrimarse al arco rival chocó contra Nicola Pérez.

River no se dejó intimidar. Pablo Tiscornia también hizo cambios pensando en el arco rival y el equipo mantuvo futbolistas dispuestos a romper líneas. A cuatro del final tuvo su recompensa cuando González le pegó de aire y la metió contra el primer palo de Esteban Conde.