Juan Andrés Ferreira

Cómo ingresar a Corea del Norte sin salir de casa: Para una estadía temporal en el reino blindado

Es casi imposible introducirse en esa realidad paralela llamada República Popular Democrática de Corea. Y por lo visto, también es muy difícil salir de allí. Sin embargo, mientras más detalles del reino ermitaño intentan ocultarse, otros salen a la luz por medio de investigaciones periodísticas, retratos, testimonios y obras de ficción: las pequeñas incisiones que, al menos por ahora, permiten asomarse a la dimensión orwelliana que se agita tras su enigmático blindaje.

Actualizado: 09 de Octubre de 2017 | Por: Juan Andrés Ferreira

Querido líder. Vivir en Corea del Norte es una de las vías de acceso a la realidad cotidiana en el país más hermético de fines del siglo XX y principios del siglo XXI. Un país cuyo régimen viene siendo acusado de violar sistemáticamente los Derechos Humanos y que de tanto en tanto –ahora, por ejemplo– regresa a los primeros planos de la escena internacional con delirantes programas nucleares que amenazan la estabilidad mundial. La autora del libro, Barbara Demick, fue corresponsal de Los Angeles Times en Seúl, Corea del Sur. Durante siete años mantuvo largas entrevistas con exiliados y emigrantes norcoreanos que, poco a poco, compartieron sus historias con ella. Algunos nombres, dice Demick, fueron cambiados. Y se entiende que así sea. A través de testimonios y entrevistas también se despliega la historia de este joven y enigmático país que, a la noche, en las imágenes satelitales, se hunde en la oscuridad como la pieza faltante de un puzle en el mapa de Asia.

A través de las páginas de Querido líder el lector puede ver que las calles y plazas de Pyongyang y Chongjin, las principales urbanizaciones de la República, se construyeron siguiendo el estilo monumental de Moscú de la era soviética, expresando el poder del Estado sobre el individuo. Que las viviendas se distribuyen según principios jerárquicos de castas y que todas y cada una de las viviendas, tanto en ciudades secundarias como en la capital, deben lucir un retrato del Líder Supremo, Kim Il-Sung (que gobernó entre 1948 y 1994), y su hijo, el Querido Líder Kim Jong-il (presidente de 1994 a 2011), el padre del actual líder supremo, Kim Jong-un, que accedió al trono en diciembre de 2011, con 27 años. Que precisamente su abuelo, Kim Il-Sung, Presidente Eterno de la República, el Sol de la Humanidad, es el creador de la ideología juche, sistema político y filosófico comúnmente traducido como “confianza en uno mismo”, que combina las tesis marxistas y leninistas de la lucha de clases con elementos religiosos y mitológicos con trazas de ciencia ficción y fantasía nivel E.T. y Harry Potter. Que dentro de este marco contextual existe algo llamado beuhun, que refiere a las personas con “sangre impura”, aquellas cuyos padres o abuelos cometieron delitos contra la patria. Porque, en Corea del Norte, los pecados de los padres son heredados por los hijos y los nietos. Y que este es uno de los fundamentos sobre los que se articulan las castas de la sociedad norcoreana.

En Pyongyang se vive con la sensación de que la guerra de Corea acabó hace muy poco, hace unos días, y que puede empezar de nuevo en cualquier momento, ahora mismo. Para visualizar con mayor claridad cómo se llegó a este punto es necesario recorrer el arco dramático de la historia de la nación que, asegura su gobierno, no tiene nada que envidar a ningún país del mundo. Los acuarios de Pyongyang. Recuerdos del infierno norcoreano se centra en las vivencias de Kang Chol-hwan y es, al mismo tiempo, el retrato de muchas otras vivencias. Empezando por las de algunos familiares de Chol. Las memorias, escritas en colaboración con el periodista francés Pierre Rigoulot, el mismo autor de El libro negro del comunismo, arrojan luz sobre los hechos clave que delinearon los rasgos de la nación norcoreana: el conflicto armado que fracturó a Corea en dos, el ascenso de un antiguo combatiente en Manchuria llamado Kim Il-sung, que con el tiempo se convirtió no solo en el Líder Supremo, sino en una especie de Papá Noel de Corea del Norte, la consolidación del Estado y su afición por la clasificación de la gente, los campos de trabajo y adoctrinamiento, los métodos para “secar los gérmenes de la contrarrevolución, arrancar sus raíces, exterminar su casta”. Impresiona. Parece una mala broma. Los acuarios… es la historia de una gran ilusión que acabó en desesperanza y dolor. Los abuelos del protagonista llegaron a Corea del Norte persiguiendo el ideal de una sociedad mejor y acabaron en una lucha cotidiana por sobrevivir dentro y fuera del campo penitenciario de Yodok. “En el campo no había ninguna diferencia entre el hombre y la bestia”, dice Kang, que tenía 10 años cuando ingresó a Yodok por primera vez. “En el campo los padres robaban la comida de sus hijos cuando tenían hambre, mientras que no estoy seguro de que las bestias hagan lo mismo. También he visto morir a mucha gente en diez años. No vi que su muerte se diferenciara mucho de la de las bestias”.

Evasión del Campo 14: la extraordinaria odisea de un hombre desde Corea del Norte a la libertad, escrito por el periodista estadounidense Blaine Harden, recoge el testimonio de Shin Dong-hyuk, considerado uno de los principales enemigos del régimen. Hasta donde puede saberse, él es el único preso nacido en un campo para prisioneros políticos norcoreano que consiguió escapar. Su historia fue bastante cuestionada cuando en 2014 apareció un video de su padre en la televisión estatal de Corea del Norte. Allí, el hombre declaraba que Shin nunca había vivido en un campo de trabajos forzados. Lo cierto es que poco después, desde su página en Facebook, Shin se retractó y reconoció que había cambiado partes de su historia, sin dar muchos más detalles. El autor del libro, ex corresponsal del Washington Post en el noreste asiático, se entrevistó nuevamente con el desertor y comentó que le reveló que sí estuvo preso, aunque fue en el Campo 18, no el en 14, y que de allí escapó dos veces, primero en 1999 y luego en 2001. También confesó que fue torturado cuando tenía 20 años y no 13, como dice en el libro, que será corregido y reeditado.

En Producciones Kim Jong-il presenta… La increíble historia verdadera de Corea del Norte y el secuestro más osado de la historia, Paul Fischer recrea el secuestro de la estrella de cine surcoreana Choi Eun-hee, conocida como Madame Choi, y de su esposo, el cineasta Shin Sang-ok, por orden de Kim Jong-il, que ya ejercía como director de Artes Culturales. El secuestro se produjo en 1977 y la pareja llegó a filmar siete películas: Emisario sin retorno y su secuela, Huida, que eran propaganda pura y dura, Amor, amor, mi amor, un melodrama, Sal, una tragedia, La historia de Shim Chong, un musical con criaturas fantásticas y escenas bajo el mar, Hong Kil-Dong, la primera película de artes marciales del país, y Pulgasari: el devorador de hierro, el contraataque norcoreano a Godzilla. La producción, que fue durante años la más costosa del cine de Corea del Norte, puede verse en YouTube, tanto con subtítulos en español como en inglés. Como el mito fundante de los miembros de la dinastía Kim, la trama de Pulgasari, el Godzilla con conciencia social, es un desordenado amasijo de géneros: es un histórico, un drama socialista y moralizante, una aventura medieval y una película de ciencia ficción. Y tiene mucho color, explosiones y demencia. Hay que verla.

Pyongyang, de Guy Delisle, es una novela gráfica. Y sigue siendo uno de los mejores documentales sobre la tierra de los Kim. El autor pasó dos meses en la capital norcoreana supervisando los trabajos que SEK Studio realizaba para la televisión francesa TF1. Todo lo que sucede es kafkiano, surrealista, desolador, patético, divertido y delirante: la llegada al aeropuerto, donde extrañamente le dejan pasar 1984, de George Orwell, los interrogatorios a los que es sometido el dibujante canadiense, la propaganda, que no solo está en los centros urbanos, también en la naturaleza, invadiendo rocas y montañas, el abrumador culto a la personalidad de papá y abuelo Kim, la censura, la paranoia, el lavado cerebral… Gore Verbinski, director de las primeras tres Piratas del Caribe, trabajó en la adaptación cinematográfica de esta peculiar novela gráfica, que iba a tener a Steve Carell en el papel de Delisle. El ataque cibernético perpetrado contra Sony, productora de La entrevista, la polémica comedia que gira en torno a un complot para asesinar a Kim Jong-un, condujo a la cancelación del proyecto; hasta nuevo aviso.

Y ahora, algo de ficción. La acusación es el primer y hasta ahora único volumen de relatos escrito dentro del régimen de Kim Jong-un... que es extremadamente crítico del régimen fundado por su abuelo, Kim Il-sun y ampliado por su padre, Kim Jong-il. Los cuentos están fechados entre diciembre de 1989 y diciembre de 1995, los años de las hambrunas que diezmaron a la población norcoreana, los tiempos duros que se llevaron tanto a familiares y amigos del autor, que empezó a escribir historias y poemas inspiradas en esos sucesos, destilando rabia y desconsuelo, combinando horror, comicidad y dosis de una sutil y amarga ironía, exponiendo el totalitarismo, el sistema de castas, la corrupción política que envenenan la vida cotidiana. Los relatos se distribuyeron de forma clandestina. Y, claro, la identidad de su autor fue cubierta con un alias: Bandi. En hangul, el idioma coreano, “bandi” significa “luciérnaga” que, en un poema titulado Al lector, escribe:

 

Cincuenta años en esta tierra del Norte

viviendo como un autómata

como un humano sometido al yugo

he escrito estas historias

no animado por el talento

sino por la pura indignación

no con tinta y pluma

sino con los huesos calados de sangre y lágrimas.

 

Querido líder. Vivir en Corea del Norte, de Barbara Demick (Turner, 2011).

Los acuarios de Pyongyang. Recuerdos del infierno norcoreano, de Kang Chol-hwan y Pierre Rigoulot (Amaranto, 2005).

Evasión del Campo 14: la extraordinaria odisea de un hombre desde Corea del Norte a la libertad, de Blaine Harden (Kailas, 2014).

Producciones Kim Jong-Il presenta… La increíble historia verdadera de Corea del Norte y el secuestro más osado de la historia, de Paul Fischer (Turner, 2015).

Pyongyang, de Guy Delisle (Astiberri, 2003).

La acusación, de Bandi (Libros del Asteroide, 2017).



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