Debería estar “al menos” la información de la seguridad de los autos

La exigencia del Control Electrónico de Estabilidad para los automóviles a partir del 2022 no solucionará el atraso actual que tiene Uruguay en materia de seguridad en automóviles.

Actualizado: 11 de Octubre de 2017 | Por: Redacción 180

Debería estar “al menos” la información de la seguridad de los autos

Del Sol

El Control Electrónico de Estabilidad (ESC) se exigirá para todos los vehículos de forma gradual y estará incluido en un decreto con doce medidas nuevas para vehículos de cuatro ruedas y también para de tres o menos, como motos, según informó la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) en el Parlamento.

Las exigencia será a partir de 2022 y Uruguay resolvió alinearse a los proyectos de regulación que tienen Argentina y Brasil.

“Si esta es la situación que habrá en América Latina, si vamos a tirar la pelota tan para adelante hablando en términos de fútbol, por la razón que sea, Uruguay por lo menos se puede destacar, como lo hizo en otras áreas, siendo el primer país en exigir que todos los autos que se vendan en el mercado tengan la evaluación de LatinNcap, independientemente del nivel de estrellas que tenga en auto, entonces, si las cosas vienen tarde, cuando el consumidor va a comprar que por lo menos sepa lo que compra”, dijo a No Toquen Nada el secretario general de LatinNcap, Alejandro Furas.

“Venimos 20 años atrasados respecto a Europa en las normas de exigencias de seguridad. Lo que nos está sucediendo, a pesar de que el gobierno va lento y no los culpamos por eso porque sabemos las dificultades que hay, es que el mercado y el interés del consumidor y el área estratégica de las marcas dicen que hay que ofrecer estas medidas porque el consumidor las está pidiendo”, agregó.

Furas dijo también que, a 10 años de la creación de la Unasev, éste órgano impulso la actualización y creación de normas para mejorar la seguridad vial, pero se enfrentó a varias dificultades.

“Hubo mucha traba política, hay mucha voluntad en la gente que está ahí adentro en poner normas e ir para adelante, pero después se encuentran con que los traban o con el lobby de cierto interés que actúa sobre intereses políticos y las cosas se demoran. Tanto la influencia empresarial, la conveniencia de unos pocos a ese nivel, o los intereses políticos hacen que las normas se demoren y eso deriva en llegar tarde”, sostuvo.

El secretario general de LatinNcap sostuvo además que las medidas tomadas para garantizar niveles mínimos en los estándares de seguridad no tienen por qué aumentar de forma desmedida los precios de los vehículos.

“Si le querés agregar el Control de Estabilidad al auto, sale 60 dólares o menos de costo y es un elemento que es obligatorio en gran parte del mundo. Acá se trata de democratizar la seguridad, pero mientras el gobierno no lo obligue, el fabricante lo va a seguir cobrando como un opcional, porque el competidor no lo ofrece o lo ofrece a diferente precio. En cambio si todos los autos lo tienen no te lo pueden ofrecer como un diferencial”, afirmó.