Voluntarios crean soluciones para discapacitados sin oportunidades

Uruguay recibe por primera vez a la organización mundial TOM, una ong global que conecta voluntarios con distinta formación para diseñar soluciones que facilitan la vida diaria de discapacitados.

Actualizado: 12 de Noviembre de 2017 | Por: Nicolás Kronfeld

TOM es una organización global sin fines de lucro que busca encontrar soluciones a los desafíos que enfrentan las personas con discapacidad, mediante el uso de la innovación y tecnología. TOM es la sigla de “Tikkun Olam Makers” una expresión en hebreo que significa “reparadores del mundo”.

En cada edición local, se realiza un llamado a voluntarios para conformar equipos técnicos enfocados en un caso particular. Los seleccionados se dividen en grupos y buscan alcanzar el objetivo en 72 horas ininterrumpidas. La dinámica se llama “makeathon” y es la fusión de las palabras inglesas “make” y “marathon”. En esos tres días, los equipos crean, prueban e intercambian modificaciones junto al beneficiario, que también es parte del equipo.

Una vez encontrada la solución, la misma es puesta a disposición de todo el mundo a través de Internet —bajo la modalidad de tutorial— para que cualquiera pueda utilizarlas para mejorar la vida de otras personas en situación de discapacidad. TOM se propone impactar sobre la vida de 250 millones de personas alrededor del mundo en los próximos 10 años.

“Él único costo para el que lo descarga es el material para construir la solución. Sin embargo, el valor de los prototipos es incalculable porque en ellos trabajan equipos de profesionales de distintos campos”, dijo a No toquen nada Fabricio Leyton, director técnico de TOM Uruguay.

El requerimiento para que un caso pueda ser abordado en el ámbito de TOM es que sus problemáticas no encuentren solución en el país, tanto a nivel de servicios, productos o incluso acceso a través de la importación. Esa es la base de la ideología que sustenta TOM: innovar y generar nuevas soluciones que puedan beneficiar al máximo de personas a nivel global.

“Las problemáticas de discapacidad son extremadamente peculiares. En general estamos rodeados de productos que son fabricados en serie, pensados para que sean usados por muchísimas personas, pero en el caso de la discapacidad eso no es viable. Entonces, hay muchas necesidades que no tienen solución”, explicó Leyton.

Hecho acá

En Uruguay se reunieron casi 100 personas (60 técnicos) para alcanzar la meta de crear diseños para seis beneficiarios, que tienen entre 8 y 26 años. Comunicación, autonomía y acceso a la educación son los ejes de los seis casos que abordará la edición de TOM Uruguay.

La “makeathon” comenzó en la mañana del viernes 10 y finalizará el domingo 12 en la tarde. El Parque Tecnológico Industrial (PTI) es el escenario donde los seis equipos de voluntarios están poniendo en marcha sus capacidades de innovación tecnológica para crear una solución tangible.  

“Esta dinámica es una forma de concentrar energías. La ‘makeathon’ genera algo único, reúne a profesionales con conocimientos de distintos tipos y es improbable que cualquier empresa pueda pagar lo que vale esto. Es posible por toda la gente que dona su tiempo para participar, entonces tenemos que hacerlo en tres días intensos”, resaltó Leyton.

Los profesionales pertenecen a distintas disciplinas que van desde el diseño industrial hasta la carpintería, pasando por la ingeniería, psicología, biología, biomecánica y electricidad. Los grupos se reunieron periódicamente desde hace tres semanas para bosquejar soluciones que mejoren la calidad de vida de sus beneficiarios y los potenciales usuarios que accedan a los prototipos a través de internet.

“La sinergia que se vive es increíble. Es una experiencia única. Todos aportando desde su conocimiento para el bien de nuestro beneficiario. Cada idea hay que plasmarla, debatirla y llevarla a cabo para poder descartar. Y ahí entra en juego el beneficiario, que es parte de nuestro equipo.”, dijo a No toquen nada Florencia Sommer, diseñadora industrial y parte del equipo técnico del beneficiario Yager Valenzuela.

Un caso

Facundo Scattone es un niño con cuadriparesia espástica (presenta compromiso de los cuatro miembros) y se desplaza en silla de ruedas con asistencia, lo que lo deja dependiente para las actividades de la vida diaria. A pesar de su potencial intelectual, su forma de comunicarse no le permite desplegarlo.

“Tiene muy limitadas las comunicaciones, puede comunicar lo básico y es muy lento e incómodo. Para él, que tiene tantas ganas y potencial, el programa que usa es muy limitado. Nos quiere decir algo y no le entendemos, y se frustra él y nosotros. Entonces, estamos diseñando una solución para que la comunicación sea más rápida. Llegó el momento de darle más herramientas para que crezca”, dijo a No toquen nada Paola Acosta, mamá de Facundo.

Además, compartió sus sensaciones durante la “makeathon”: “Para nosotros se abren muchas ilusiones. Es como un sueño cumplido para Facundo y para nuestra familia. Son soluciones que ayudan a todos a seguir soñando. Lo vivido es una experiencia bárbara, nos llena el corazón. Los padres lo necesitamos mucho, ya que a veces nos caemos. Esto nos levanta el ánimo nuevamente”.

Leyton también mostró su felicidad por lo conseguido: “Esto es divino. Tanta gente comprometida con solucionar problemáticas de discapacidad es fantástico. Se están generando cosas nuevas y el equipo está fascinado, esto es una montaña de energía”.