“Un colectivo LGBT no puede decir qué tipo de humor se puede hacer”

Romina Sosa, integrante trans de humoristas Los Bergoglios, conjunto criticado por hacer chistes que podrían tomarse como transfóbicos, dijo en Fácil Desviarse de DelSol 99.5 que el libreto del espectáculo no es discriminatorio sino que es humorístico. También, dijo que muchos integrantes de la colectividad LGBT “se olvidaron de los siete colores y la bandera” y “les importó el billete”.

Actualizado: 02 de febrero de 2018 | Por: Redacción 180

“Un colectivo LGBT no puede decir qué tipo de humor se puede hacer”

DelSol

“Vamos a los tablados y la gente se divierte. Fuimos a uno en Colón y teníamos no menos de 40 niños rodeando el tablado y lloraban de risa”, dijo Romina Sosa en Fácil Desviarse de DelSol 99.5.

La integrante de humoristas Los Bergoglios fue consultada por las críticas que recibió el conjunto por el espectáculo que presentan en este carnaval, en el que se hacen chistes que algunas personas en las redes sociales consideraron transfóbicos u homofóbicos.

“Cuando leí el libreto no me pareció nada malo”, comentó Sosa, una mujer trans de 47 años que se incorporó a Los Bergoglios para este carnaval. También mencionó que “el libreto original tenía muchísimos pasajes más picantes y se quitaron”. Dijo que los miembros del grupo tuvieron en cuenta lo que le sucedió a Cucuzú Brilka años atrás, cuando fue tildado de homofóbico al interpretar el personaje Gayman.

Consultada acerca de si creía que este tipo de humor no discriminaba y reforzaba estereotipos negativos, dijo: “me llamo Ronald Sosa. Tengo 47 años. Nací en Sayago en mi casa. No utilicé ninguno de los beneficios que el oficialismo le dio a las personas LGBT, no pienso hacerlo tampoco. Me voy a morir con mi nombre, el nombre que nací. No me excluyo, yo me incluí sola dentro de la sociedad. Si pongo estereotipos y digo que él es negro, él es rengo y al otro le falta un ojo, no estoy incluyendo. "La mejor forma de incluir es actuar como yo actúo" y no estar poniéndome una etiqueta LGBT y siete colores en la cabeza”.

Tras ratificar que el espectáculo no es discriminatorio sino que es de humor, Sosa dijo que los colectivos LGBT están buscando la aprobación de leyes y que se determinen cosas que deben ser correctas. “Esto es humor, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Un colectivo LGBT no puede decir qué tipo de humor se puede hacer o no”, añadió.

Para Sosa, los colectivos pueden pelear por derechos civiles como el matrimonio igualitario o la adopción de niños “pero hay otras cosas que no podés manipular de la vida”, comentó.

“Tengo muchos amigos que en estos años que empezamos un cambio en este país, les importó tres carajos la colectividad, les importó el billete. Se olvidaron de la bandera y los siete colores”, agregó Sosa.