La gran reforma del Estado: “Me acuerdo y se me cae un lagrimón”

El Uruguay todavía no tuvo una gran reforma del Estado y el último intento que se hizo fue durante la presidencia de José Mujica, pero no se logró.

Actualizado: 05 de febrero de 2018 | Por: Redacción 180

La gran reforma del Estado: “Me acuerdo y se me cae un lagrimón”

Foto: José Benítez, No Toquen Nada (Todos los derechos reservados)

Cuando Mujica asumió la presidencia en 2010, en su primer discurso, dejó claro que quería hacer una gran reforma del Estado. “Hoy, una revisión profunda es impostergable, necesitamos evaluaciones serias, imparciales y profunda. Necesitamos números y comparación. Con todo eso a la vista, tenemos que rediseñar el Estado. Todos sabemos que puede ser más eficiente y más barato. Esta reforma no va a ser contra los funcionarios, sino con los funcionarios o no se hará”, dijo.

Conrado Ramos, que fue subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto durante el inicio de ese periodo, era una de las personas al frente de este proceso y se fue a los pocos meses.

“Me acuerdo y se me cae un lagrimón por las ilusiones que tenía. Yo creo que no había consensos dentro de la fuerza política y Mujica no quiso pagar los costos. Cuando se quieren hacer transformaciones estructurales profundas, se tocan intereses y hay que estar dispuestos a pagar los costos, a tener perdedores y ver cómo uno suaviza los costos a esos perdedores. Pero hay ganadores y perdedores en toda reforma, entonces, cuando no hay consensos a la interna de la fuerza de gobierno, que es una coalición bien compleja, creo que no se estuvo dispuesto a pagar esos costos”, afirmó en No Toquen Nada (DelSol FM).

Ana Ferraris, que fue subdirectora de la Oficina Nacional de Servicio Civil también durante ese periodo, dijo que coincide en que no hubo una “gran reforma del Estado”, pero destacó que se lograron algunos avances.

Además, Ferraris explicó que cualquier reforma debe hacerse tomando en cuenta la Constitución.

“Necesariamente cuando pensamos en políticas públicas enfocadas en la administración pública, procesos de mejora y cambios, siempre tenemos que poner al menos un ojo en la Constitución porque la función pública está fuertemente constitucionalizada en el Uruguay ¿Debería o no ser así? Esa es otra discusión, pero hoy no podemos perder de vista eso”, expresó.