Carreras de galgos en Fray Bentos: “ni tradición ni deporte”

El fin de semana pasado se inauguró el Canódromo de Fray Bentos para carreras de galgos. La intendencia aclaró que no promueve la actividad pero recibió importantes críticas de organizaciones defensoras de animales y legisladores, quienes denuncian que hay "maltrato" y "juego ilegal".

Actualizado: 09 de febrero de 2018 | Por: Juan José Marti

Carreras de galgos en Fray Bentos: “ni tradición ni deporte”

AFP

El nuevo canódromo "no es de la intendencia", dijo el secretario general Guillermo Levratto en diálogo con 180.

La actividad está permitida por un decreto de la Junta Departamental del año 2013 que establece algunos requisitos para realizar este tipo de carreras.

En 2016 el diputado blanco Gastón Cossia presentó un proyecto para prohibirlas motivado por la situación de Argentina, donde había un debate parlamentario y en los medios sobre el tema. Finalmente el Congreso argentino prohibió las carreras sobre el final de ese año, lo que provocó que los fanáticos de esta actividad comenzaran a trasladarse a Uruguay.

En aquel año la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba) comunicó a Cossia que "no tenía potestades para actuar y se encontraba regulando esta actividad".

Los argumentos en contra

El diputado Cossia enumeró tres razones para prohibir las carreras de galgos.

En primer lugar señaló que "es juego ilegal". "Esto se basa en plata, son apuestas importantes" las que se realizan en las carreras.

Además no hay "controles veterinarios". "Hay dopaje y ningún control en la industria del producción del galgo porque no solo es controlar el día de la carrera sino que hay toda una cadena de producción desde que nace el perrito hasta que llega a la pista", explicó.

El tercer punto y más importante abarca "los episodios de maltrato y abandono a los cuales son sometidos estos animales luego de que son descartados del circuito de carreras".

"Esto para la Cotryba no fue suficiente", criticó el diputado.

El proyecto

Tras presentar el proyecto a fines de 2016 se generó un "lindo debate" y en 2017 hubo una marcha en contra de las carreras. Pero al mismo tiempo "empezaron a venir los argentinos, que hacen más de 500 kilómetros algunos, traen sus galgos y empiezan a participar en circuitos de carreras de este lado del río, donde la actividad es permitida", explicó el legislador.

"Las personas que en Argentina serían procesadas con prisión por hacer estas actividades, cruzan el río y el intendente de Río Negro los recibe y se les hace todo para que puedan desarrollar su actividad criminal", agregó.

En octubre de 2017 el diputado colorado Walter Verri presentó un proyecto similar, por lo que entre ambos legisladores optaron por redactar un proyecto en común.

"Para que el proyecto salga de la Comisión necesita un informe en mayoría, y la mayoría en las comisiones las tiene el Frente Amplio. Estamos necesitando que los legisladores del Frente Amplio, al menos algunos, se sensibilicen con este tema y posibiliten que el proyecto salga y se trate en el Plenario", dijo Cossia.

"La pelota está en la cancha del Frente Amplio. Esperamos que comprendan la situación", señaló.

La postura de la intendencia

Levratto dijo a 180 que esta actividad se enmarca en el decreto de la Junta Departamental de Río Negro de julio de 2013 que autoriza las carreras.

"Solo podrán competir los animales que cuenten con certificado sanitario vigente expedido por médico veterinario, en el que certificará además de la identificación del animal (mediante foto, chip u otro mecanismo), que el mismo cuente con patente al día, vacunas vigenes contra la rabia, leptospirosis, parvovirosis y moquillo, canino, desparasitación contra endo y ecto parásito, y ausencia de lesiones visibles", dice el texto.

Según el decreto "es obligación de los organizadores garantizar el buen trato animal" de acuerdo a la Ley de Tenenicia Responsable. Además se prohíben las "sustancias estimulantes".

El jerarca argumentó que este decreto "es lo vigente". "Negar lo que esto permite sería desconocer una ley departamental", expresó.

"El canódromo no es municipal, no promocionamos la actividad", dijo Levratto.

"Ni tradición ni deporte"

"Es insostenible que cientos de argentinos crucen todos los fines de semana con sus perros para el Uruguay a competir, que esto se haya transformado en el patio trasero de la República Argentina en cuanto a la timba, el juego ilegal, el dopaje de animales", criticó Cossia.

"Lo que se ve cuando el perro corre es la punta del iceberg porque atrás de eso hay una cadena de producción en serie de animales para correr que es realmente cruel, que está demostrado en el mundo que hay maltrato en la producción y se está tendiendo a prohibir", agregó.

"Cotryba se ha dedicado a dialogar con los galgueros. Habría que ver si le están pidiendo microchip a los cientos de perros que traen", dijo el legislador.

"Estamos ante una barbarie, ante una situación sanitaria extrema y sobre todo una situación de total desprecio por el animal y por lo que significa para muchos de nosotros", añadió.

"De miles de perros que se producen para correr muy pocos llegan a la alta exigencia de la competencia, el resto son descartados. Los perros se enganchan por la ruta en los vehículos y se sale a correr con ellos para entrenarlos. Es una situación extrema de maltrato", expresó.

"No es ni tradición ni deporte. Estamos a tiempo de tomar una medida", dijo Cossia.