Un Niño muy travieso, que complicó el pronóstico y traería lluvias

Un cambio en el habitual desarrollo del fenómeno de El Niño influyó en que los meteorólogos no pudieran prever la falta de lluvias que se dio en el país durante la segunda mitad del verano, según explicaron Madeleine Renom y Marcelo Barreiro, doctores en Ciencias Meteorológicas a No toquen nada.

Actualizado: 28 de abril de 2015 —  Por: Redacción 180

Un Niño muy travieso, que complicó el pronóstico y traería lluvias

Adhoc ©Ricardo Antunez

Barreiro explicó que siguieron las tendencias y tomando en cuenta los procesos climatológicos que se estaban dando señalaron que “iba a haber unas lluvias por encima de lo normal” entre diciembre, enero y febrero, hecho que efectivamente sucedió.

El cambio se dio en los trimestres de enero-febrero-marzo y febrero-marzo-abril. Barreiro explicó que sus pronósticos estaban orientados hacia un sesgo más bien positivo de lluvias y reconoció: “claramente, le erramos”.

“El sesgo era uno y ocurrió otra cosa. Se tomaba como insumo el nacimiento del fenómeno de El Niño que ha estado muy travieso durante 2014. Al final, se desarrolló durante el verano. Es un Niño muy débil, que tiene anomalías de temperatura en la superficie del mar, fundamentalmente en el Pacífico oeste o central. El Niño usual tiende a crecer”, apuntó Barreiro.

A su vez, se refirieron al aumento en las temperaturas en el Atlántico Sur, que presenta “anomalías importantes”. “Está caliente desde todo el 2014 hasta lo que viene de 2015”, señaló Barreiro y dijo que “eso tiene un efecto por interacción hacia la atmósfera -muy cercana a la costa- de aumento de las temperaturas”, indicó Renom.

Respecto a por qué no llovió en el país, Barreiro explicó que las condiciones en la atmósfera –a una altura de unos 10km-y en la superficie deben congeniar para que haya precipitaciones.

Barreiro señaló que en febrero “las condiciones de viento -a 10 km de altura- no eran favorables a que lloviera porque hay un sistema que se llama la 'Alta Boliviana' que estuvo muy intenso. La alta boliviana es un sistema de alta presión en altura, que desvió los vientos intensos hacia el sur. O sea, que las tormentas pasaban por el sur pero no por Uruguay”, comentó Barreiro.

Además, dijo que en marzo sucedió que en la atmósfera, a la mencionada altura de 10 km, estaban dadas las condiciones para llover pero para que ocurra también tiene que darse que llegue humedad desde el norte.

“La humedad para que llueva en verano en Uruguay tiene que venir del norte. Ese flujo de humedad fue mucho menor este marzo que lo habitual. En diferentes meses, digamos que no congeniaron arriba de la atmósfera y abajo de ella”, apuntó.

Respecto a cómo será la situación de las lluvias en los próximos meses, dijo que “si nos basamos en las predicciones para mayo-junio-julio -un trimestre que históricamente ha sido influenciado por El Niño-, la probabilidad es que haya lluvias por encima de lo normal para la región del sur de Brasil y norte de Uruguay”. Esto se debe a que, según explicó, “El Niño está creciendo pero ahora sí con la respuesta de la atmósfera”.