El “simple” ajuste en las cargas que muchos no hicieron en el año Niña

Esta semana el gobierno declaró la emergencia agropecuaria enfocada en el norte del país y en el apoyo a la alimentación del ganado con créditos en pesos sin intereses para productores pequeños. Pablo Boggiano, docente del Departamento de Producción Animal y Pasturas de la Facultad de Agronomía, comentó en No toquen nada cuál es el panorama que se observa desde ese punto de vista.

Actualizado: 04 de marzo de 2018 | Por: Redacción 180

El “simple” ajuste en las cargas que muchos no hicieron en el año Niña

adhoc© Javier Calvelo

“Hay zonas que están realmente muy mal, no ha habido precipitaciones y en algunas regiones coincide fundamentalmente con suelos que tienen muy poca profundidad y, por lo tanto, muy poca capacidad de retención de agua. La producción de forraje, pasturas, fundamentalmente las naturales, está casi a cero. La producción de los campos naturales de primavera y verano explican cerca del 70% de la producción total anual. Lo que come nuestro ganado en el período invernal-otoñal es buena parte del forraje que se difiere por no ser consumido por exceso a esas estaciones más algo que crece en otoño-invierno. Eso ya no lo tenemos”, comentó Boggiano.

También dijo cuáles son las características de la ganadería en las regiones más afectadas por el déficit hídrico.

“Son fundamentalmente criadoras. Si uno piensa en la zona de Artigas, Salto, este de Paysandú, parte de Río Negro y parte de los oestes de Rivera y Tacuarembó son zonas netamente criadoras y se van a ver muy afectadas”, comentó. 

El docente del Departamento de Producción Animal y Pasturas de la Facultad de Agronomía dijo que algunos productores en la zona de Salto que limita con Tacuarembó y Paysandú están regando pasturas sembradas de una especie nativa de Uruguay, de la que se consiguen semillas comerciales. "Ellos sembraron y la están regando, y por lo que tengo entendido, están sin ningún problema desde el punto de vista de la producción de forraje para las categorías que tienen presupuestadas bajo esos pívots centrales", mencionó.

A pesar que el regado ha tenido éxito en esos casos, Boggiano reconoció que esto requiere de una inversión importante. “No voy a decir que cualquier productor lo puede hacer pero cuando se plantean los planes de riego hay que pensar qué vamos a regar. Hay especies que son muy eficientes en producir forraje con riego en verano que requieren menos cantidad de agua que otras. Si uno puede dimensionar sistemas de riego de menor superficie, costo y con altísima productividad por hectárea esos son caminos que están disponibles, la tecnología existe, aunque a veces el productor no puede enfrentar los costos”, explicó.

El agrónomo experto en ganadería y pasturas dijo que ante el anuncio del año Niña que se hizo en los últimos meses del año pasado los productores deberían haber ajustado las cargas sobre los campos para poder soportar mejor la situación.

Según Boggiano hacer esos ajustes con criterios técnicos no es una maniobra compleja para los productores y, sin embargo, muchos no lo hacen.

“Nadie tiene la bola de cristal pero el ajuste de la carga uno tiene que entrar a pensarlo cuando está el anuncio de que va a faltar agua y podemos enfrentar un año Niña. Esto quiere decir tener claro cuánto pasto tiene el establecimiento, medir cuánto pasto tengo, cuántos animales, cuánto van a consumir y este pasto que tengo para cuánto me va a dar. Es una técnica muy simple de hacer, muy fácil y que muy poca gente la hace”, dijo Boggiano.