Una Jesús transgénero vuelve a predicar en el Solís

Fabiana Fine fue un bebé muy sonriente. Tanto que el párroco de Almagro, en Buenos Aires, pensó que era ideal para hacer de Niño Jesús en un pesebre viviente. Su madre aceptó y durante cuatro años interpretó el papel. Tiempo después, ya con dos décadas de trayectoria en los escenarios, ese rol volvió a cruzarse en su camino y la convirtió en la primera actriz trans uruguaya en actuar en el Teatro Solís.

Actualizado: 22 de marzo de 2018 | Por: Mauricio Erramuspe

Una Jesús transgénero vuelve a predicar en el Solís

Fabiana Fine en El Evengelio según Jesús... (Difusión)

Fue el año pasado cuando se hizo un casting en Argentina, Chile y Uruguay. Buscaban una actriz trans para que interpretara a Jesús.

“El Evangelio según Jesús, reina del cielo” es una obra de la dramaturga y actriz trans escocesa Jo Clifford. Luego se tradujo al portugués para Brasil y de allí viene la versión en español que este fin de semana estará en el Teatro Solís, dentro del ciclo "Ellas en la Delmira".

El espectáculo se estrenó en Uruguay en octubre de 2017, en el marco del Festival Internacional de Artes Escénicas, y luego se presentó en el Teatro San Martín de Buenos Aires. En ambos casos, agotó localidades.

Ese éxito lleva a esta reposición los días 23, 24 y 25 de marzo, a las 20.30. Además, la producción piensa en una gira por América Latina y una nueva temporada en Montevideo.

La obra “transcurre contando las historias bíblicas, muy conocidas por todos, pero traidas a la actualidad y desde la perspectiva de una persona trans. Se torna muy interesante porque sin cambiar prácticamente palabras, las parábolas tienen un peso y una actualidad que realmente te hacen revolver tu mente y tu alma para poder ver en qué estamos mal. Tiene un mensaje muy lindo, es muy conmovedora al final”, contó Fine a 180.

Se trata de un texto que para ella es “útil” porque “te vas a llevar algo”. No solo para el público, también para quien lo encarna. “Yo, estando del lado de la víctima, me he dado cuenta de lo victimaria que soy”, afirmó.

 

¿Cómo fueron esas primeras funciones en Montevideo y en Buenos Aires?

A mí me tomó muy de sorpresa. Fue todo muy raro, yo no sabía que estrenábamos. Cuando me dijeron que estrenábamos primero en el Solís y luego en el San Martín, en la Avenida Corrientes... Es como el sueño de todo artista. Más emocionada estuve todavía cuando acá en el Solís, sin ninguna promoción porque estaba dentro del marco del festival, se agotó en las dos funciones. Allá en el Teatro San Matín nos mandan un mes antes de estrenar un correo electrónico diciendo que se habían agotado las entradas. En Buenos Aires había 175 espectáculos y fue el primero en agotar. No es que uno esté compitiendo pero son esas cosas que decís “qué mágico, qué maravilla”. Fue una experiencia impresionante.

¿Cómo fue la experiencia de actuar en el Solís y ser la primer actriz trans en hacerlo?

Para mí era algo muy lejando el Solís. Por ser una actriz trans, a pesar de tener 24 años de trayectoria y estar trabajando permanentemente en casi todos los ámbitos, del cine a la radio y la televisión, en boliches, teatro y Carnaval. Lo veía como algo prohibido, demasiado. Y me llegó y ahora es la segunda vez que voy a estar en el Solís.

Este año cumplís 24 años de carrera. ¿Qué pensás que es lo que está pasando ahora que hace posible que una actriz trans como tu esté en el Solís, sea aceptada y repita temporada? ¿Qué cosas son diferentes en cuanto a tus inicios?

No sé si la palabra es aceptación. Creo que hay una apertura de conciencia, ese sería el término. Vemos al otro más como un par, como un igual. Si bien siguen existiendo cuadros de discriminación para todos lados, no solo hablo de lo gay, creo que la conciencia del ser humano se está elevando. Vemos al otro como un prójimo y no como un extraño. Me parece que tenemos más cercanía con otras personas que antes veíamos como diferentes, prohibidas o lejanas. Eso es un cambio de paradigma, un cambio de conciencia.

¿Qué te produce a vos interiormente ese cambio en la sociedad?

Mirá, más que en la sociedad, en mí. Esta obra me ha limpiado de varios prejuicios. Yo estando del lado de la víctima me he dado cuenta de lo victimaria que soy. Lo que me gustaba criticar. Uno dice que no discrimina pero si hace un revisión de su alma, de su mente, de sus pensamientos relamente sí hay mucha cosa. Criticar a alguien, entre otras cosas, es discriminar. Esta obra me ha enseñado lo prejuiciosa que era yo sin decirlo, sin darme cuenta.

¿Pensás que eso se traslada al público?

Ese el comentario más escuchado en el público: no es la misma persona la que se va respecto de la que entró.

¿Cómo viviste como actriz el desafío de interpretar un personaje como este? ¿Tuviste miedo?

Es sin duda el personaje más conocido de la historia. Y para mí, siendo actriz cómica o de comedia, si bien he interpretado otros papeles, este tiene una carga muy fuerte.

Esta obra te da la oportunidad de mostrarte en otra faceta, distinta a la estética de drag queen en la que ha sido más habitual verte.

Mostrar que puedo hacer de todo como actriz es un placer. Yo veía que me estaba encasillando en comedia y no iba a salir más de ahí. Ojo que este no es un papel desgarrador, al contrario, enseña a que no hay que sufrir. Igual tiene un peso y una carga emotiva que en algún momento hay que dejarla aflorar desde la parte actoral.

Para mí fue una sorpresa mostrar que puedo lograr esa emoción y que el público se enganche tanto en el texto. El público en un momento se convence de que está viendo a Jesús. Se torna un ambiente tan cargado de magia que es impresionante. En las fotografías de la obra realmente se ve como que Jesús le está hablando a sus discípulos. Realmente impacta.

¿Personalmente tenés fe, cuál era tu relación con Jesús antes de esta obra?

A modo de anécdota te cuento que ya había hecho de Jesús cuando era bebé. Yo era un bebé que me reía muchísimo, nunca lloraba. Llaman a mi madre, porque ya me conocían del barrio, para hacer el típico pesebre viviente de la iglesia del barrio, en Almagro, allá en Buenos Aires. Hasta los cuatro años hice de Jesús, hasta que mi madre dijo que pararan, ¡a Jesús ya no le entraban los pañales! Realmente a la gente le llamaba mucho la atención porque con todo el que pasara yo siempre estaba riéndome, no era un bebé que estuviera llorando por algo.

Después de tantos años, que me llegue este papel... lo tomé como un mensaje. Acá hay algo, realmente.

Siempre creí en Jesús y su mensaje, más que en el hombre sobrenatural. Vino a dar un mensaje muy claro, muy mal interpretado y muy mal seguido. Muy manipulado.

¿A qué edad se dio tu cambio a ser una mujer trans?

A los 15 años de edad. Me fui de mi casa y fue un poco progresivo hasta los 17. El traspasar fue como de dos años.

¿Eso fue en Uruguay o todavía estabas en Argentina?

En Uruguay, yo me vine con 12 años con mi familia. Mi familia es toda uruguaya y cuando falleció mi padre, ya estaba como pactado que si alguno de los dos faltaba algún día íbamos a volver. De hecho pasábamos mucho tiempo acá.

Vos estudiaste teatro en la escuela del Anglo.

Fue el primer año, cuando inició la escuela Omar Varela. Creo que fui la tercera persona en inscribirse.

Ya eras trans. ¿Fuiste la primera? Supongo que sí, que debés haber sido pionera en ese sentido.

Yo estaba todavía en esa transición pero sí, fui la primera. Fui la primera en varias cosas en Uruguay. Soy la primera actriz trans uruguaya que llega al Solís.

A partir de esa experiencia, ¿te han surgido otras propuestas?

A mí la comedia me gusta mucho y realmente la tengo muy arraigada. Cuando uno descubre que puede hacer muchas cosas, empezás a abrir el abanico. De hecho estoy escribiendo una comedia y dos obras más por separado que no son comedias. Una es de misterio y la otra una fantasía. Te abre el abanico, no te encasillás en un solo rubro.

En cuanto a propuestas, esto todavía está en pañales. “El Evangelio según Jesús...” recién empieza a tomar el protagonismo que tiene que tomar.

¿Hay posibilidades hacer otra temporada en otra sala?

La idea es hacer toda Latinoamérica y presentarla en otra sala en una temporada. Lo merece, ha agotado todas las funciones.

Decías que eras un bebé que se reía mucho. ¿Hoy cómo sos?

Igual, creo que igual. Soy una mujer que me gusta estar alegre, me gusta estar feliz y vivir la vida con comodidad, con placer, con alegría. Trato de tener buenos amigos, buenos vinos... sigo feliz.