Uruguay rejuvenece el medio y mantiene la eficacia de siempre

A menos de tres meses para el debut en el Mundial Uruguay demostró sus credenciales para Rusia.

Actualizado: 23 de marzo de 2018 | Por: Diego Muñoz

Uruguay rejuvenece el medio y mantiene la eficacia de siempre

@Uruguay

Sin tener ninguna certeza sobre los resultados que obtenga en la Copa del Mundo sí quedó claro qué intentará hacer en el torneo. El estilo que se vislumbró en el final de la Eliminatoria se afianza. A las señas de identidad que lo hicieron reconocible en la última década, le ha agregado un mediocampo infrecuente en esos años. Jugadores que a la intensidad de siempre le suman salida elegante, tenencia y buen trato de pelota y que son capaces tanto de hacer circular el juego en ese sector como de acompañar a las dos bestias que el equipo tiene arriba.

Ya se sabe que Suárez y Cavani son oro puro. Sin rasgos de chauvinismo barato en el concepto, Uruguay está ante una de las mejores duplas delanteras del mundo. Capaces por sí solos de azotar a cualquier rival, de atormentar a cualquier defensa, tienen la enorme virtud de mantener la efectividad en la selección y de potenciarse cuando se encuentran. Pero cuanto mejor si tienen compañeros detrás que los alimenten.

La Celeste le ganó a República Checa y definirá la China Cup, aunque estos datos resultan secundarios. Lo más trascendente es que el equipo se impuso a partir de su postura en la cancha. Firme y decidido, tomó el protagonismo ante un rival inferior. Lograr imponer las condiciones cuando se juega frente a un equipo que no calza los puntos de Uruguay también es una buena noticia.

Cuando falta tan poco para el inicio de la Copa del Mundo las conclusiones importan mucho más que los resultados. Y en ese sentido resulta evidente que Guillermo Varela tiene características y condiciones para ser el lateral derecho titular y que Diego Laxalt está en óptimo nivel de juego y físico para ser opción por izquierda, incluso de lateral.

Para enfrentar a los checos Tabárez eligió un mediocampo con Matías Vecino y Rodrigo Bentancur como interiores, mientras que Nahitan Nández apareció por derecha y Giorgian De Arrascaeta jugó por izquierda aunque tuvo libertad para volcarse hacia el centro. El del Cruzeiro es, también, el nuevo encargado de la pelota quieta. En el segundo tiempo ingresaron Gastón Ramírez, Carlos Sánchez, Cristian Rodríguez y Lucas Torreira, quien debutó con la selección. En el medio también está Federico Valverde, quien no integra el plantel por una lesión.

Desde el inicio Uruguay asumió su rol en el partido. Con presión en todos los sectores del campo, el equipo fue agresivo para recuperar y una vez que tuvo la pelota, la manejó con criterio.

Rejuvenecido el medio, las prestaciones de cada futbolista hicieron que el juego fluyera en esa zona. La elegancia de Rodrigo Bentancur, la regularidad de Matías Vecino, el juego que generó De Arrascaeta, el andar incansable de Nández. Las subidas de Varela y Laxalt fueron otra opción de ataque que le permitieron a Suárez y Cavani no salir de la zona donde más influyen.

Tras el gol de penal marcado por Suárez Uruguay no cambió su forma de jugar. Fue recién sobre los 25 minutos cuando República Checa pudo acomodarse mejor en la cancha y acercarse al arco de Fernando Muslera.

Sin embargo, cuando la Celeste no pasaba por su mejor momento en el partido llegó el golazo de Cavani que con una acrobática definición, mitad chilena y mitad tijera, anotó el segundo.

Tras el descanso Uruguay retomó el control del juego. Los checos buscaron sorprender pero lucieron rústicos para llevar la pelota. Apenas complicaron cuando pudieron imponerse con físico.

Con el paso de los minutos Tabárez apeló a las variantes de mitad de cancha hacia arriba con la idea de darle minutos a la mayor cantidad de jugadores. Cambió a todos los volantes y a los delanteros. Pero no modificó la idea. Esa que llegó para quedarse.