La batalla entre telefónicas y aplicaciones que deja a los usuarios en el medio

En la discusión sobre la igualdad de acceso a los contenidos de internet, algunos defienden la libertad total de mercado y otros se preocupan por una potencial discriminación. En el medio, los usuarios.

Actualizado: 27 de abril de 2018 —  Por: Redacción 180

La batalla entre telefónicas y aplicaciones que deja a los usuarios en el medio

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Si una aplicación representa un consumo de datos para el usuario y otra no, si un video baja más rápido en una web que en otra, si un artículo de blog implica un gasto de dinero por conexión y una nota de diario no, hay dos grandes sectores que se preocupan: los proveedores de contenidos (dueños de aplicaciones, páginas web, etc.) y los usuarios, porque un desequilibrio en la facilidad para acceder a ciertos contenidos, puede generar una tendencia desequilibrada hacia algunas empresas o contenidos, que circulan por las plataformas más “livianas”.

En Uruguay no existe una legislación que garantice la neutralidad en la red, el principio por el cual ningún proveedor de servicio de internet puede bloquear, filtrar o restringir el uso de internet o dar tratos preferenciales a diferentes contenidos.

El ingeniero Nicolás Antoniello, asesor de la ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, dijo a No toquen nada que "se puede ser neutral sin reglamentación, aunque la falta de una reglamentación habilitaría privilegiar a un proveedor sobre otro".

Uno de los directores de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (URSEC), Nicolás Cendoya, matizó la afirmación de Antoniello y explicó que existen otras normas para asegurar la neutralidad en la red sin una legislación.

"Podría haber normas vinculadas con defensa de la competencia o que impidan la discriminación en internet, que puedan ser utilizadas" para matener la neutralidad, indicó Cendoya.

Antoniello explicó que en Estados Unidos, a la hora de definir la neutralidad, el tema principal se centró en “una cuestión de empresas telefónicas y aplicaciones, no en una cuestión de derechos. Al comienzo, el negocio era del que transportaba datos, pero más tarde pasó a ser del que pone el contenido. Esa rivalidad dejó al usuario final en una guerra que no es de él”.

Discriminación positiva y puntual

Sin embargo, la discriminación de bits también puede tener un efecto positivo. Por ejemplo, puede priorizar los datos con información para un camión autotransportado en una autopista congestionada sobre los bits con información de video para una serie audiovisual.

Fabrizio Scrollini, doctor en Ciencias Políticas y Gobierno y coordinador de la Iniciativa Latinoamericana por los Datos Abiertos (ILDA), dijo que "hay un argumento económico de peso: permitir que las empresas de telecomunicaciones puedan canalizar inversiones para mejorar la infraestructura". Sin embargo, agregó que la infraestructura para transportar información vital no debería competir con el espacio que ocupan los datos más triviales.

Tanto Scrollini, como Cendoya y Antoniello estuvieron de acuerdo en que en Uruguay hay neutralidad, pese a no existir legislación al respecto. Los casos en los que hay discriminación de contenidos (planes de empresas telefónicas que no computan el consumo en ciertas aplicaciones móviles) “son casos puntuales que rozarían o se caerían para el otro lado de lo que es la neutralidad de la red”, indicó Antoniello.