Archivan investigación contra Damiani, Weiss y escribanos de Figueredo

La jueza Dolores Sánchez, a pedido del fiscal Luis Pacheco, archivó las investigaciones contra cinco personas por asistencia al lavado de activos de Eugenio Figueredo, procesado en 2015 cuando reconoció los delitos que se le imputaban.

Actualizado: 15 de mayo de 2018 | Por: Emiliano Zecca

Archivan investigación contra Damiani, Weiss y escribanos de Figueredo

adhoc©Nicolas Celaya

La jueza Sánchez hizo lugar al pedido del fiscal especializado en Crimen Organizado, Luis Pacheco, contra el director del estudio Damiani y ex presidente de Peñarol, Juan Pedro Damiani, el arquitecto Daniel Weiss de la empresa WSW y los escribanos Elder Améndola y su hijo Matías Améndola.

Todos fueron investigados en la causa por la que Figueredo fue procesado por estafa y lavado de activos en diciembre de 2015, luego de reconocer los delitos que se le imputaban y firmar un acuerdo de colaboración con la Fiscalía.

“De los informes y la documentación recabada emerge que todos ellos brindaron algún tipo de asesoramiento y ayuda al encausado Figueredo, ya sea en escrituras, constitución de sociedades e inversiones inmobiliarias”, explica el fiscal.

Pero, agrega que “no surge suficientemente acreditado el conocimiento del origen ilícito de los activos de Figueredo, por cuanto éste ostentaba altos cargos en la FIFA y en la Conmebol y su señora esposa poseía valiosos activos en Uruguay y Estados Unidos, por lo cual -como alegan los indagados- las inversiones realizadas no eran inusuales ni sospechosas, ni mucho menos puede inferirse un conocimiento de su ilicitud”.

En su pedido de archivo, Pacheco sostiene que los indagados reconocieron que tenían una relación de años con Figueredo, con un “alto grado de confianza” y también un “desconocimiento absoluto del esquema de sobornos instalado a nivel de las autoridades directivas de la Conmebol”.

El fiscal dice en su pedido de archivo que esta situación fue descubierta en mayo de 2015 por los indagados y las operaciones que los vinculan al caso son anteriores. Sin embargo, en el caso de Damiani hay un dato que es anterior a esta fecha. El expresidente de Peñarol fue uno de los denunciantes en esta causa que terminó con el procesamiento de Figueredo. Lo denunció por estafa en 2013 y cuando Figueredo fue detenido en Suiza, en el marco de la investigación llevada a cabo por Estados Unidos, Damiani denunció las operaciones sospechosas ante la Secretaría Antilavado.

El fiscal consideró que Damiani, cuando hizo su denuncia en 2013, no conocía la magnitud de la maniobra y no tenía certeza sobre el origen ilícito del dinero que le dio Figueredo.

“Si bien consta que Figueredo había sido denunciado -entre otros dirigentes de la Conmebol- en 2013 y en ella se hablaba de irregularidades en los contratos de televisación de los partidos de los torneos organizados por la Confederación, y diferencias entre lo percibido tal concepto y lo distribuido entre las Asociaciones, no fue sino hasta el inicio de las actuaciones judiciales promovidas por la Fiscalía de Nueva York, en mayo de 2015, que se conoció y divulgó la magnitud del esquema de sobornos realizado”, afirma el fiscal.

Pacheco sostiene que luego de la detención de Figueredo, los indagados cumplieron con las reglas de debida diligencia. El estudio Damiani presentó un reporte de operaciones sospechosas ante la Unidad de Información y Análisis Financieros, y dejó de trabajar con él.

El dinero en efectivo que la contadora no quiso "agarrar"

El arquitecto Daniel Weiss fue implicado en esta causa por Figueredo, quien fue su socio en varios proyectos inmobiliarios en la constructora WSW.

La plata de Figueredo, según declaró el ex dirigente, era girada directamente a las cuentas de las Sociedades Anónimas vinculadas a Weiss o a los proyectos en el Banco Santander de Punta del Este.

Incluso, el ex presidente de la Conmebol dijo que una vez tuvo un problema con la contadora de la empresa, que no quiso “agarrar” dinero en efectivo, pero Daniel Weiss lo hizo.

“No quiso tomar ese dinero, no estaría autorizada. Entonces, yo lo llamé a Daniel y le explique lo que había pasado y Daniel dijo ‘es una boluda dejá que lo agarro yo’. No recuerdo quién lo depositó, si él o yo. Pero fue depositado en Santander”, dijo Figueredo.

Ante esto, en el interrogatorio, le preguntaron si la actitud de la contadora no significaba que a Weiss no le importaba el origen.

“Yo creo que la contadora no lo quiso aceptar por el monto. Por la cantidad de dinero que era”, respondió Figueredo.

Fuentes vinculadas a la investigación dijeron a 180 que este fue un evento aislado y que mayormente el dinero se giró por las vías que declaró el implicado.

Mientras estuvo preso en Cárcel Central, Figueredo recibió una visita de Ricardo Weiss, padre de Daniel, y otra de Daniel Weiss.

Sobre la visita, Figueredo dijo que le expresaron que estaban para ayudarle, que ellos habían pasado “malos momentos” también.

La relación entre ellos comenzó cuando los Weiss se separaron de Atijas y le ofrecieron invertir en varias cosas, siempre en el rubro inmobiliario, declaró el ex dirigente.

“Weiss me llamaba y me decía cuánto dinero precisaba para un emprendimiento y yo le decía que en cuatro o cinco días lo tenía. En la última época, cuando vinieron los ingresos más grandes fue cuando hicimos las inversiones más grandes y con los sponsors”, sostuvo.

Figueredo contó que depositó sumas de 200.000 y 250.000 dólares en varias oportunidades y nunca firmó un contrato. Los negocios se hicieron en base a “confianza”.

Cuando lo consultaron, dijo que tampoco tenía idea de la ingeniería que se usaba para canalizar el dinero. “Creo que era una combinación entre el estudio contable de Damiani, la empresa Weiss y el escribano Améndola. Yo lo voy a averiguar. No sé quién armaba la ingeniería de los pagos”, declaró.

Damiani y las SA panameñas

En su primera declaración ante la justicia, Figueredo dijo que el dinero que le daba al estudio Damiani era “casi siempre en efectivo”.

“A veces le di un cheque, pero muy pocas porque había un tipo de cambio distinto entro lo que yo conseguía y lo que ellos pagaban para hacer un cambio más beneficioso, siempre era en pesos o dólares”, declaró.

Cuando le preguntaron por qué usaba empresas panameñas, respondió que lo hacía porque no aparecía su nombre y “porque para Juan eran mejores”.

El diario alemán Süddeutsche Zeitung, en base a la filtración de los Panama Pappers, publicó que Figueredo estaaba vinculado a once empresas offshore que fueron fundadas por el estudio Mossack Fonseca, con directores ficticios para encubrir a los verdaderos propietarios, de las cuales el estudio Damiani administraba la mayoría.

Cuando Figueredo fue detenido el 27 de mayo en Zúrich, el estudio Damiani y Mossack Fonseca “cruzaron nerviosos emails de aquí para allá”. Mossack Fonseca hizo renunciar a los directores ficticios de las empresas de Figueredo y revocó el poder de su esposa, María del Carmen Burgos. A los pocos días, en junio de 2015, la directora del departamento jurídico de Mossack Fonseca estuvo evaluando en un email privado si se podría excluir que el dinero de las inmobiliarias de Figueredo “provenía del tema FIFA”. “¿Tenemos alguna prueba de esto en los documentos sobre la sociedad?”, se preguntaba.

Al ser consultado por el medio alemán, Damiani dijo que ya había informado de esto a las autoridades y a la Comisión de Ética de la FIFA. Luego un vocero de este órgano confirmó la información, aunque aclaró que Damiani informó sobre sus vínculos comerciales con Figueredo un día después de que le solicitaran la entrevista. En consecuencia, la Comisión de Ética de la FIFA ordenó una inspección previa a Damiani para aclarar la situación y antes de que termine el ex presidente de Peñarol renunció a su cargo en FIFA.

La responsabilidad penal que le pudo corresponder a Damiani por esto es archivó, pero todavía se estudia si no le corresponden sanciones administrativas. Eso todavía es analizado por parte de la Secretaría Antilavado.

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