Condena por tráfico de influencias en ASSE: plata a cambio de agilizar pagos

Hebert Tejeira, alias “Toshiba”, y cuatro titulares de empresas que tercerizaban servicios de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) fueron condenados por tráfico de influencias.

Actualizado: 18 de junio de 2018 —  Por: Redacción 180

Condena por tráfico de influencias en ASSE: plata a cambio de agilizar pagos

Adhoc ©Javier Calvelo

Tejeira fue condenado a dos años de prisión por un delito de tráfico de influencias. Este hombre era funcionario de Salud Pública, se desempeñaba como técnico en yeso en el Hospital de Artigas, y además era Secretario de Prensa y Propaganda de la Federación de Funcionarios de Salud Pública y representaba a los trabajadores de las empresas tercerizadas ante ASSE y el Ministerio de Trabajo.

Tejeira fue investigado en el marco de la causa que terminó con una condena contra el ex director de ASSE por los trabajadores, Alfredo Silva. Sobre Tejeira recayeron dos pedidos de condena de la Fiscalía: uno por conjunción del interés público y el privado, y otro por cohecho. Ambos fueron descartados por la jueza Beatriz Larrieu, que cambió la calificación y lo condenó por tráfico de influencias, ya que Tejeira recibió retribuciones de parte de los titulares de empresas tercerizadas que prestaban servicios para ASSE a cambio de realizar gestiones para obtener el pago de facturas. “Las gestiones fueron realizadas por sí o por intermedio de otros funcionarios subalternos al gerente, sin que resulte prueba alguna que éstos eran partícipes de la maniobra delictiva”, explicó la jueza.

Además, los titulares de las empresas que pagaron por la maniobra fueron procesados, ya que a través de escuchas telefónicas se comprobó que las “recompensas” recibidas por Tejeira “excedían los regalos y donativos aceptados por los usos y costumbres, siendo en este sentido claras las referencias a ‘sobres’ que se dejaban, obviamente conteniendo las sumas de dinero acordadas. Todo lo que descarta también que los empresarios se sintieran coaccionados por Tejeira, como pretendieron alegar en autos para desvirtuar su responsabilidad. No surge prueba alguna de dicha coacción y el tenor de las conversaciones tampoco permite llegar a esa conclusión”, afirmó la jueza.

La jueza descartó la conjunción del interés público y el privado porque consideró que el cargo que Tejeira tenía en ASSE no le permitía tomar ninguna decisión sobre la contratación de una empresa, por más que participó junto a Silva de la gestación de Buena Estrella. También desestimó el pedido por cohecho, ya que los pagos que ASSE realizaba a las empresas no dependían de Tejeira.

Una estafa por la que ASSE no perdió plata

En esta misma causa fueron procesados cuatro directivos de la asociación civil “Buena Estrella” porque indujeron al error a la administración del Hospital Maciel “con la finalidad de beneficiarse con el pago de horas no trabajadas”.

Según se comprobó en la causa, se registraban en el reloj del hospital horas de prácticas de capacitación como horas de trabajo en las que no estaban disponibles para realizar las tareas de limpieza que se les requerían. Por otra parte, también por indicación de los dirigentes condenados, se registraban horas trabajadas a los supervisores y encargados para ser abonadas por el hospital, cuando debían ser abonadas por la empresa.

El Maciel detectó esto y recuperó esa plata realizando un retención de dineros de pagos posteriores, pero igual la jueza procesó a los directivos de Buena Estrella.

Larrieu dijo que el “daño fue resarcido” y que “tal circunstancia es irrelevante a efectos de la tipificación, desde que ‘el provecho injusto’ que establece la norma constituye una referencia subjetiva, esto es, no es necesario que el provecho o beneficio se obtenga para que el delito se consume”.

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