El boicot diplomático sigue en vigor pese al buen Mundial de Inglaterra

Ni con Inglaterra clasificada para los cuartos de final se cambia la decisión: el Reino Unido mantiene el boicot diplomático al Mundial de Rusia, sobre todo cuando un nuevo caso de envenenamiento ha impactado en los últimos días a Londres, con Moscú de nuevo como sospechoso.

Actualizado: 06 de julio de 2018 | Por: Redacción 180

El boicot diplomático sigue en vigor pese al buen Mundial de Inglaterra

Príncipe William (ABBAS MOMANI / AFP)

Samara no contará por lo tanto con ningún representante oficial del gobierno o la realeza británica para el choque ante Suecia.

La primera ministra Theresa May había anunciado en marzo que ningún ministro o miembro de la familia real iba a viajar al Mundial-2018 tras el envenenamiento en el Reino Unido del exespía Sergei Skripal y de su hija. El Reino Unido acusa a Rusia, que ha negado estar detrás de ello.

Londres reafirmó su posición esta semana y pidió de nuevo explicaciones a Moscú después de que dos ciudadanos británicos se vieran expuestos al mismo agente venenoso que dejó al borde de la muerte a Sergei Skripal y su hija en Salisbury, el famoso Novichok, un potente veneno cuya concepción se remonta a los años 1970-1980, por parte de científicos soviéticos en el último periodo de la Guerra Fría.

"El Mundial no va de política o de dirigentes políticos", dijo el jueves el secretario de Estado para la Seguridad, Ben Wallace, preguntado sobre las repercusiones en el Mundial de lo sucedido hace unos meses en Salisbury.

"Intento de asesinato"

"Pero eso no debe hacernos olvidar este caso: en nuestra opinión, el Estado ruso está detrás del intento de asesinato del mes de marzo", subrayó.

Moscú insistió en su inocencia y contraatacó, afirmando incluso que Londres debía disculparse.

El intento de envenenamiento del exespía ruso, que constituyó la primera utilización de un veneno químico en Europa Occidental desde la Segunda Guerra Mundial, salpicó indirectamente al Mundial de fútbol, el evento deportivo internacional de mayor envergadura que Rusia acoge desde los Juegos Olímpicos de Moscú-1980.

Londres y sus aliados expulsaron a numerosos diplomáticos rusos y Moscú respondió con medidas similares.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, pareció por un momento llegar a sugerir que la selección de Inglaterra boicotearía el torneo, pero Londres aclaró su posición rápidamente: el boicot no afecta nada más que a los dignatarios y diplomáticos, no a los deportistas.

Tras el anuncio del boicot diplomático por parte del gobierno May, otros países siguieron el ejemplo, en distintos grados, como Islandia, Polonia, Suecia y Dinamarca.

Los dirigentes islandeses no viajaron a Rusia y aplazaron por ahora todo encuentro bilateral previsto con ese país.

El príncipe Guillermo

Los diplomáticos suecos y daneses no estuvieron en la ceremonia de apertura del torneo el 14 de junio, pero hubo ministros de esos países en los partidos, para alivio de Moscú, que llegó a temer por un boicot de mayor escala contra este Mundial.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, vaticinó "un tráfico importante de invitados de alto rango" antes de los próximos partidos.

Varios países europeos enviaron al torneo a dirigentes o miembros de las familias reales, como fue el caso de Felipe, el rey de los belgas, o del rey de España Felipe VI.

El presidente francés, Emmanuel Macron, prometió viajar a Rusia en el caso de que los Bleus llegaran a las semifinales.

El boicot británico tiene como efecto que el príncipe Guillermo, presidente honorífico de la Federación Inglesa de Fútbol (FA) y que en anteriores grandes torneos siguió al equipo de los Tres Leones en los estadios, no viaje a Rusia.

Eso no le ha impedido animar a distancia a la selección de Gareth Southgate, como hizo sin ir más lejos con un mensaje en las redes sociales tras la victoria en los penales contra Colombia en los octavos de final.

Si Inglaterra llega a la final del 15 de julio, a Guillermo le disgustaría mucho no poder estar presente en el partido, según Penny Junor, una experta en la familia real.

"Guillermo es un hincha de fútbol de verdad", dice a la AFP. "Conoce personalmente a muchos miembros del equipo y si alcanzamos la final le fastidiará de verdad (no estar en el estadio en Moscú)", apuntó.

Inglaterra y Rusia, si superan los cuartos de final, podrían incluso ser rivales en semifinales, en un partido que estaría cargado de connotaciones políticas. Pero antes deberán deshacerse de Suecia y Croacia, respectivamente.