Buscan más oferta y menos confusión para la comunidad celíaca

Un decreto del Ministerio de Salud Pública habilita el funcionamiento casi inmediato de las plantas que fabriquen productos aptos para celíacos. Se espera que aumente la oferta, bajen los precios y se deje de usar un logo que confunde a parte de la comunidad celíaca.

Actualizado: 30 de julio de 2018 —  Por: Redacción 180

Buscan más oferta y menos confusión para la comunidad celíaca

ADHOC / Pablo Vignali (Todos los derechos reservados)

Hasta ahora no se podía funcionar sin una habilitación completa del Ministerio y eso generó reclamos de varios sectores: la comunidad celíaca que pide más oferta y variedad, y los empresarios que piden más agilidad en la habilitación de plantas que fabrican productos aptos.

Ahora, este decreto establece que “el Ministerio de Salud Pública podrá otorgar permisos de funcionamiento a los establecimientos que inicien su trámite de habilitación”, que elaboren productos aptos para el consumo de personas con enfermedad celíaca.

“Hasta ahora los establecimientos que elaboraban productos para celíacos tenían que venir, habilitarse, hacer toda una serie de trámites, luego iban los inspectores, les ponían amonestaciones, iban y venían y eso demoraba muchísimo. Entonces, lo que hicimos fue exigir que se sigan un checklist en el que el dueño y el director técnico responsable, que es un químico en general, hacen una declaración jurada que cumplen con todos los requisitos. Con eso obtienen un permiso de funcionamiento para comenzar, lo cual no significa que no los vamos a ir a inspeccionar”, dijo a No toquen nada la doctora Silvia Durán, asesora del ministro Jorge Basso.

La idea con este cambio es acelerar el proceso entre que una empresa decide entrar al rubro y concretamente lo consigue. Ahora lo que separa a una planta de su permiso de funcionamiento es una solicitud en formato de declaración jurada.

“Podía llevar dos años y ahora va a llevar nada. Se ve si el checklist está completo y firmado puede empezar a funcionar. Porque además, como toda declaración jurada, si miente tiene sanción penal”, indicó Durán.

El artículo 239 de Código Penal dice que “el que, con motivo del otorgamiento o formalización de un documento público, ante un funcionario público, prestare una declaración falsa sobre su identidad o estado, o cualquiera otra circunstancia de hecho, será castigado con tres a veinticuatro meses de prisión”.

El permiso no es definitivo, es por un año y en ese tiempo debe buscarse la habilitación de la planta que dura cinco años. Vencido el plazo de un año y de no haber finalizado el trámite de habilitación “por motivos que no tengan que ver con la empresa”, podrá prorrogarse por otro año. Esto se ajusta a los tiempos que suele llevar una habilitación ministerial de planta.

Para alcanzar la habilitación definitiva, los establecimientos serán fiscalizados por la Dirección General de la Salud para constatar la realidad de sus declaraciones juradas y en esa instancia puede haber sanciones y hasta clausuras de establecimientos.

La idea de fondo es que crezca la industria de alimentos aptos para celíacos, por lo que pedían los empresarios, que veían demasiada demora, y los consumidores, que no encuentran suficiente oferta.

Durán explicó este doble objetivo: “Si es más fácil habilitar va a haber más plantas, más rapidez y sin el tiempo ocioso entre su comienzo y la habilitación, en que no podían producir y perdían dinero. La esperanza es que en la competencia bajen los precios”.

Un logo para ese limbo

En Uruguay existe una versión local del logo de “apto para celíacos” que es una recomendación y no una certificación. Eso ocurre porque hasta este decreto existían plantas que se encontraban en una especie de limbo: elaboraban para celíacos pero todavía no tienen la habilitación ministerial para comprar la licencia internacional que certifique sus productos, entonces elegían el logo local que comercializa la Asociación Celíaca del Uruguay (Acelu), que no exige esa habilitación total.

Ahora, con la supresión de este “tiempo ocioso” el logo local perdería sentido, porque las plantas que se consideren aptas para elaborar productos sin gluten podrán hacer la declaración jurada y obtener el permiso de funcionamiento inmediatamente.

“El limbo se acaba porque las empresas llenan la declaración jurada con las condiciones que van a estar en la web, la entregan firmada y reciben el permiso de funcionamiento”, explicó Durán.

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