Verónica Alonso, víctima del “pragmatismo electoral” evangélico

La senadora Verónica Alonso no renovó su banca en el Parlamento, entre otras razones, por el “pragmatismo” electoral de las religiones neopentecostales, según el investigador de los vínculos entre religión y política, Nicolás Iglesias.

Actualizado: 09 de noviembre de 2019 —  Por: Redacción 180

Verónica Alonso, víctima del “pragmatismo electoral” evangélico

Verónica Alonso (Adhoc)

En 2014 Alonso llegó a una banca en el Senado con una alianza con los pastores Álvaro Dastugue y Jorge Márquez, del Movimiento Beraca y la iglesia Misión Vida.

En este último proceso electoral, tras ser precandidata a la Presidencia en el Partido Nacional, hizo una alianza con Juan Sartori que en la interna tuvo 90.000 votos, 43.000 de ellos en listas vinculadas a pastores de Misión Vida y Beraca.

“Sartori eligió la estructura de Misión Vida y el pastor Márquez y dejó a Alonso en un segundo lugar en el que era difícil que saliera”, afirmó Iglesias. Sin embargo, Dastugue fue reelecto como diputado, igual que Gerardo Amarilla y Benjamín Irazábal, vinculados a sectores evangélicos. Además fueron electas como suplentes Betiana Britos y Lourdes Rapalín, también vinculadas a Misión Vida.

“Se da bien una perspectiva del pragmatismo y lógica neopentecostal”, dijo Iglesias.

El investigador mencionó el trabajo de otros analistas de los vínculos entre iglesias neopentecostales y política en América Latina como José Luis Pérez Guadalupe. Ellos hablan de que estos sectores neopentecostales usan a los partidos políticos como “vientres de alquiler”.

“Es una expresión fuerte pero que quiere decir que ven qué partido político o qué sector les da la mayor posibilidad de que sus pastores o líderes tomen lugares de poder”, explicó.

De hecho, Satori obtuvo casi la misma cantidad de votos en la interna que en las elecciones nacionales. Esto habla de “la fidelidad de voto que tiene esta estructura que no la tienen otras religiones”, afirmó.