En busca del nicho perfecto

Ghostgirl: la cruza de Beetlejuice, Harry Potter, Crepúsculo y las ganas de hacer dinero. Nace la franquicia para niñas depre.

Actualizado: 18 de agosto de 2010 —  Por: Miguel Ángel Dobrich

En busca del nicho perfecto

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Como en cientos de películas hollywoodenses, en Ghostgirl una adolescente poco popular fantasea con conquistar al deportista fachero del liceo (que, no casualmente, está en pareja con la porrista malvada de la generación). El azar le permite a Charlotte Usher, la protagonista de la novela, que el muchacho de sus sueños sea designado como compañero de laboratorio y, por primera vez, los dos púberes dialogan. Hasta ahí, el año parece prometedor. Sin embargo, por accidente y necesidad narrativa, minutos después del primer encuentro, Charlotte muere atragantada con un osito de goma, un yummie.

Como Beetlejuice (Tim Burton), Ghostgirl explora el mundo de los muertos. En la novela de Tonya Hurley ese universo se acota a la secundaria, a una secundaria poblada por profesores y alumnos extravagantes que conviven en materias improbables (¿se siente el tufillo a Harry Potter?).

A pesar de estar muerta, Charlotte no se resigna a abandonar sus sueños. Con la ayuda de una “darkie” que la puede ver y que, además le cede su cuerpo cada tanto, la “no-integrada” de la ficción intentará acercarse al joven que ama. El problema es que en las idas y vueltas de la posesión la “darkie” comienza a enamorarse del deportista.

Ghostgirl es una obra de prosa ligera y amigable, plagada de clichés y referencias culturales poco inocentes. Como buena productora de cine y diseñadora de productos asociados a las series de Mary-Kate y Ashley Olsen, Tonya Hurley edifica una plataforma de negocios. Apelando a bandas, citas de músicos y escritores, Hurley acota el público al que se dirige la novela, novela que tiene un enorme potencial fílmico que, a su vez, tiene la capacidad de desarrollar toda clase de merchandising para niños, preadolescentes y adolescentes.

De todos modos, Ghostgirl funciona por sí sola. Es un libro de diseño, un libro-objeto acotado y potenciado por dibujos (y por la administración del negro y el rosa en cada una de sus páginas), que maneja con inteligencia la información y que logra narrar una historia de amor y aventura que no sólo puede ser disfrutada por niñas depre.

Título: Ghostgirl

Autora: Tonya Hurley

Editorial: Alfaguara

356 páginas