El 2 de mayo de 2009 el Barcelona fue al Santiago Bernabéu y le ganó al Real Madrid por 6 a 2. Eso no fue todo. Más allá de la goleada, el equipo catalán le dio un verdadero baile a su rival de siempre. Esto motivó a Cànovas a escribir un guión y armar un cortometraje de 26 minutos que presentó en varios festivales internacionales y peñas barcelonistas y ahora llegó a Uruguay. El director de 'Chorreo, la gran broma del 2-6' habló con 180 de su cortó que se verá en el Casal Càtala este viernes a las 20 y 30.
¿Cómo nació la idea?
Me entró un impulso artístico emocional y pensé ‘tengo que hacer alguna cosa’. Justo estaba viendo el partido con mi montador que es de Costa Rica y es culé y le dije ‘de esto haremos una peliculita’. De ahí surgió la idea. Comencé a escribir el guión y salió la película.
Debe haber sido muy importante para vos ese partido para que te generara ese impulso creativo.
Toda creación artística nace de algo que te llega emocionalmente. Y a mi eso me supuso un puñetazo que me dijo ‘tío has algo’. Hay otro componente emocional muy importante. Mi padre murió en 2008 de cáncer. Era un culé, abrumador. Era sufridor de los que si perdía no cenaba. Yo siempre veía los partidos con él y durante y después del 2 – 6 pensé en mi padre, cómo estaría de feliz si lo hubiera visto. De pequeño me acuerdo de ir con mi padre y mi abuelo a ver al Barcelona de Cruyff. Yo soy culé por ellos y el corto es un homenaje al equipo del 2 a 6 y también a todos los culés que por desgracia no pudieron vivir ese partido y ese año histórico de los seis títulos.
El corto no es un reportaje sobre el partido sino una ficción.
Exacto. Es una ficción. Una peliculita en el que el acto central es el partido. El personaje protagónico se llama Cesc, está sin trabajo y en crisis y busca una solución para que su economía flote un poquito. Y ve el partido junto a otro amigo culé y acompañando de un merengue muy típico, todo fanfarrón. Están en un salón comedor de una casa mirándolo. Arriba del televisor hay una radio con la narración de un catalán que yo siempre escucho y que sirve de hilo conductor.
¿Por qué el nombre?
Se puede chorrear líquido y chorrear al adversario, que es cuando lo humillas deportivamente dándole un chorreo de goles. Le puse chorreo por dos motivos. Uno es el gran gag del corto, la gracia de la peliculita y el otro es porque el presidente del Madrid dijo dos meses antes de jugar con Liverpool por la Champions League, que le iban a chorrear. Y perdieron 0 a 1 en el Bernabéu y 0 – 4 en Anfield Road entonces la frase se volvió en contra y en campo de Barcelona, que goleaba en casi todos los partidos, se comenzó a cantar “eo eo eo, esto es un chorreo”.
¿Cuánto tiempo te llevó?
El tiempo total fue de unos ocho meses. Entre mayo y junio escribí el guión, luego vino lo más complicado que fue la preproducción, cinco días de rodaje y finalmente la post producción y el montaje de sonido y audio.
¿Te generó ingresos o fue por amor al Barca?
El mundo del cortometraje no te da dinero, es para darte a conocer como cineasta, mejorar tu currículum, ir a festivales y moverte. Lo que ocurre es que este cortometraje fue muy mediático porque se trata del fútbol y del Barcelona. Pero está hecho en HD no es cine. Tengo uno mucho mejor, que se llama Fácil, es en 35 milímetros y es superior en todo. Pero no es Barca. En cambio este, que es una comedia graciosa, ha tenido una difusión mediática brutal. Pero ingresos no, es un mundo totalmente amateur.
¿Cuánto dura?
Dura 26 minutos. Dos seis, 26
¿La duración fue buscada?
No. Fue puro azar. Se me ocurrió agregarle al final de los créditos el Iniestazo en Stamford Bridge. Ese gol de Iniesta en el último minuto que permitió llegar a la final de la Champions, fue un terremoto increíble en Barcelona. Y se me ocurrió a manera de homenaje meter el gol con la narración en catalán de mi narrador preferido que se desmadró. Así le dio algunos minutos más y cuando lo vimos terminado, notamos que llegamos a 26 minutos.
El hincha catalán
¿Cómo recibieron en Catalunya el título Mundial de España?
Yo me alegré muchísimo porque habían siete del Barca y eso me lo hizo compartir más. Yo viví otros casos de selecciones españolas que no eran tan mías. Porque la España de la Furia me quedaba lejos.
¿Vos te sentís más catalán que español?
Sí. Mi padre era Murciano y yo nací en Catalunya, mi familia materna es toda catalana, y yo tengo más sentimiento catalán que español. Si hubiera un verdadero plebiscito en Catalunya yo votaría para que seamos un país, como Suiza o Uruguay. Pero tampoco me rasgo las vestiduras porque no me incomoda ser parte de España. Y en el fútbol, si tuviéramos una selección de Catalunya que compitiera en torneos internacionales me sentiría más identificado de lo que me siento con España.
¿Sos de ir a la cancha?
Sí. Tengo carné de socio y en cada partido en el Camp Nou voy a mi asiento. Pero afuera no porque el Barcelona moviliza mucha gente y hay que entrar en un sorteo de entradas.
¿Cuántos socios tiene hoy el Barcelona?
Hay 138.000 socios. No hay asiento para todos los socios que tiene. Tengo amigos que son socios pero no tienen lugar. Entonces el club les determina tres o cuatro partido, que ni siquiera escogen, para que vayan a la cancha. Están esperando que se liberen asientos o comprarle asiento a algún socio que lo libere.
El Barcelona – Madrid es un clásico de fútbol pero la rivalidad excede lo deportivo.
Totalmente, la rivalidad entre Madrid – Barcelona es deportiva pero también política. Hay un trasfondo político que siempre ha habido y que siempre habrá. Durante la dictadura el club era el único espacio que el ciudadano catalán tenía para hablar nuestro idioma tranquilamente porque en la calle si te escuchaban hablando catalán te mandaban a la comisaría. El campo de Barcelona era un sitio en el que los catalanes podían hablar el catalán, sacar sus pancartas, sus señeras y decir en voz alta lo que pensaban. Entonces se convirtió en una especie de altavoz de todas esas reivindicaciones políticas que Barcelona tenía como país o nación.
¿Por eso el slogan ‘més que un club?
Sí. Por eso y porque es un sentimiento muy fuerte. Siempre estuvo ese enfrentamiento con el centralismo del Madrid, que ha sido la dictadura y el enemigo. De hecho dicen que Di Stéfano era del Barca y que se fue al Madrid porque el señor Franco así lo quiso, aunque hubo una oferta a última hora de que jugará un año en el Madrid y otro en el Barca. Algo que el Barca rechazó. Fue una de las tantas del Madrid de Franco.
¿Estabas cuando Figo entró al Camp Nou con la camiseta de Real Madrid?
Estaba y pité muchísimo. Me quedé afónico esa tarde. Figo fue un auténtico traidor. Hay otros que se fueron al Madrid y que ya lo hemos olvidado pero de Figo nunca nos olvidaremos. Se mostró como un pesetero y fue muy doloroso. Era el máximo exponente del barcelonismo, estuvo todo un mes jugando al engaño y aprovechó que había elecciones para negociar el contrato con el Madrid. Ese partido quedó grabado. Tu no puedes salir una semana antes con al camiseta del Barca y luego que se descubra que tenías el nuevo contrato hecho e incluso con una indemnización que le tenía que pagar al Madrid si al final se quedaba.