SCJ consideró homicidio las desapariciones

La Suprema Corte de Justicia consideró homicidios especialmente agravados y no delitos de lesa humanidad a las 28 desapariciones por las que fueron condenados José Nino Gavazzo y Ricardo Arab. Se entiende que esta resolución marcará el rumbo en cuanto a la prescripción de los asesinatos cometidos por la dictadura.

Actualizado: 13 de mayo de 2011 —  Por: Redacción 180

SCJ consideró homicidio las desapariciones

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La resolución se tomó por cuatro votos contra uno. Allí se ratifica lo actuado por el juez Luis Charles y por el Tribunal de Apelaciones de segundo turno, apelado por la fiscal Mirtha Guianze. Charles condenó a Gavazzo y Arab por el “homicidio especialmente agravado” de 28 militantes de izquierda desaparecidos en 1976.

Sin embargo, Guianze solicitó que se los procesara por “desaparición forzada”, un delito permanente y por tanto imprescriptible.

La tipificación de Charles, confirmada ahora por la Suprema Corte de Justicia, haría que al menos con esta conformación del máximo órgano jurisdiccional se considere homicidio a todas las desapariciones. Entonces, los delitos prescribirían el 1º de noviembre de este año. Los homicidios prescriben a los 20 años de consumados más un tercio al tomar en cuenta la peligrosidad de quienes cometieron los crímenes. Esto, según publico Búsqueda este jueves, llevaría la prescripción a 26 años y ocho meses. Ese plazo se vence en noviembre.

La sentencia de la Corte fue redactada por el ministro Jorge Ruibal y apoyada por Jorge Chediak, Jorge Larrieux y Daniel Gutiérrez. Para ellos, la figura pedida por Guianze no se puede aplicar porque el delito de desaparición forzada fue creado el 25 de setiembre de 2006. “Al no existir la norma al momento de ejecutarse los hechos a juzgar, no corresponde la aplicación en forma retroactiva pues ello resultaría en franca vulneración a lo dispuesto en el artículo 15 del Código Penal y a los pilares básicos en que se fundan los principios del Derecho Penal”.

Solo votó de forma discordante Leslie Van Rompaey para quien sí se debe considerar a estas desapariciones como delitos de lesa humanidad y, por ende, permanentes. “Aún cuando esta figura delictiva no estuviere incorporada a la legislación nacional a la época del comienzo de la consumación con la privación injusta de libertad de las víctimas”, dice el voto discordante, “el delito se sigue cometiendo en la actualidad, día a día, hasta la aparición de los cuerpos”.

Van Rompaey considera que la negativa de los represores a brindar información sobre el destino de los restos de los desaparecidos continúa infringiendo un daño a los familiares. “Las víctimas estarán muertas pero igualmente continúan desaparecidas. Por lo tanto el delito se sigue cometiendo”, afirma.