Todas las opciones de calefacción subieron en lo que va del año. Los combustibles lo hicieron de 16 a 17%, la energía eléctrica un 5,6%, el gas por cañería casi 5% y la leña 6,7%. Y, como se prevé que el petróleo siga subiendo, las tarifas también lo harán.
Hoy en día, Uruguay es el país de la región en el que es más caro calefaccionar un ambiente utilizando electricidad, fuel oil o gasoil.
Ernesto Elenter, gerente del Departamento de Eficiencia Energética de SEG Ingeniería, explicó en No toquen nada (Océano FM) que el precio del petróleo impacta hasta en la leña porque pese a ser un combustible autóctono, renovable y neutro en cuanto a la emisión de gases de efecto invernadero, necesita del petróleo para su transporte.
Si se analiza el balance energético nacional, que proporciona la Dirección Nacional de Energía, desde el punto de vista de la cantidad de energía que liberan, la leña está primera en el sector residencial. Tiene un 40%, seguida de un 39,5% de la electricidad y un 13% del supergás.
En cambio, si se analiza desde los costos para los hogares uruguayos, UTE se lleva el 73%, la leña un 13%, el supergás un 9%, el fuel oil 2% y el gas natural 2%.
“En el gas natural, el precio lo pone Argentina. Lo que ha sucedido es que en esta época del año el precio pega un salto porque Argentina pone retenciones ya que necesita importar gas. Nos impone a nosotros un impuesto igual al costo de su importación más cara de gas natural”, explicó Elenter. Por esa razón, un combustible que debería ser barato y eficiente, termina no siendo conveniente.
Para tomar la decisión de qué calefacción usar se deben tener en cuenta los distintos energéticos y las maneras de utilizarlos.
Por ejemplo, dijo Elenter, “la electricidad es muy versátil. La podés usar en una estufa eléctrica convencional, un caloventilador o un radiador de aceite. En definitiva son una resistencia eléctrica que calienta, un ventilador sopla aire caliente o un radiador. Esos equipos son extremadamente costosos en su operación porque no tienen ningún grado de eficiencia, por ejemplo, si lo comparamos con un aire acondicionado splits”, explicó.
“Una estufa eléctrica común, calentando un ambiente en un invierno, daría un costo de 14.000 pesos mientras que un aire acondicionado splits sería de unos 5.000 pesos”, agregó.
Pese al costo inicial del aparato, en un invierno y medio se podría estar descontando.
“La estufa a leña es preciosa, es un energético barato porque el precio de la leña por kilocaloría que desprende al quemarla es mucho más bajo. Sin embargo hay temas de eficiencia. Una estufa a leña abierta, que es muy linda, es extremadamente ineficiente”, explicó.
La eficiencia se mide con un porcentaje. Una caldera de fuel oil, por ejemplo, tiene una eficiencia de 80%, lo que quiere decir que por cada 100 kilocalorías que estoy quemando, aprovecho solo 80. Las otras 20 se me van por la chimenea. En una estufa abierta esos rendimientos son tan malos como 10, 20 o 30%, señaló. “Prácticamente estoy tirando casi todo”, afirmó.
“El secreto para aumentar la eficiencia está en que el hogar (donde se quema la leña) sea cerrado. Ahí llega al 75% de eficiencia”, dijo.
Tabla
El especialista proporcionó una tabla sobre cuánto cuesta entregar 1.000 kilocalorías:
Electricidad en un aire acondicionado splits: 1,34 pesos (con tarifa inteligente de UTE)
Una estufa a leña de alto rendimiento (cerrada): 1,49 pesos
Calderas eléctricas que solo trabajan en la noche en edificios: 1,55 pesos
Gas natural para altos consumos y tarifas bonificadas: 1,61 pesos
Estufa a supergás: 2,64 pesos cada kilocaloría
Caldera a gasoil: 3,75 pesos
Panel eléctrico, incluso con la tarifa de doble horario: 3,76 pesos
Consejos prácticos
Entre las primeras medidas para ahorrar dinero al calentar un ambiente está el evitar infiltraciones de aire frío, usando burletes o corrigiendo aberturas defectuosas.
Además, Elenter dio otra recomendación. “Hay un concepto casi cultural de que estoy fantástico si ando en calzoncillos en el apartamento y afuera hay dos grados bajo cero. Hay que ser racionales. En el invierno, 20, 21 y hasta 23 grados está bien. No tiene sentido tener la sensación de que estamos en la playa en pleno verano”, explicó.
Tomando ese criterio al calibrar el aire acondicionado se tiene que recordar que por cada grado que se baje en la temperatura, se ahorra un 5% de energía.
Con vidrios dobles se puede ahorrar hasta un 30% los costos. El especialista también recomendó el uso de calderas a leña que distribuyen agua caliente. “Son una muy buena opción”, señaló.