Varsky comenta que la tabla de promedios fue creada para que los equipos grandes se aseguraran la permanencia en Primera. Sin embargo en este caso, a River le jugó en contra.
En su columna, el periodista repasa las clasificaciones de River en los torneos que contaron. En 2008-2009, terminó último en el Apertura pero en la general ocupó el lugar número 15 en la general con 41 puntos. En 2009-2010, volvió a tener una campaña mediocre pero le habría alcanzado para quedar a resguardo sin promedios. Sus 43 puntos superaron la producción cinco equipos. En esas dos temporadas, los cuatro equipos que bajaron a la B Nacional habían subido el año anterior. Pero en esta, dos de los tres ascendidos de Segunda sumaron en mucho más que la media y All Boys (51 puntos) y Olimpo (48) se escaparon de todo.
Esto generó que a pesar de sus 57 puntos y el quinto lugar en la general, River tuviera que jugar la Promoció ante Belgrano con 1,237 de promedio, el más alto para un equipo en esta instancia.
Más allá de los números deportivos, Varsky también analiza los números fuera de la cancha. En 2005, el pasivo era de 17 millones de dólares y en 2006, trepó a 25 millones, según los balances de Pistrelli, Henry Martin y Asociados SRL. Las deudas bancarias también crecieron, de un millón en 2005 a tres y medio en 2006.
En 2007, a River le clausuraron dos veces el estadio y una el club. Dos años después José María Aguilar no se presentó a las elecciones y Daniel Passarella ganó las elecciones. “Más preparado para ganar que para gobernar, heredó finanzas calamitosas. Pero lo sabía. Su vicepresidente Turnes y su tesorero Renzi formaron parte de la Comisión Fiscalizadora que le aprobó todos los balances a Aguilar. Anunció que se "acababa la joda". Garantizó inversiones milllonarias. Prometió una auditoría de la gestión anterior y enviar a la Justicia a los presuntos responsables de administración fraudulenta, sea quienes fueren. Aún no se conocen los resultados”, dice el periodista.
El viernes 12 de noviembre de 2010, se aprobó el balance correspondiente al período 2009/10, los últimos tres meses de la gestión Aguilar y los primeros nueve de Passarella. Reflejó el mayor déficit de un ejercicio en la historia del club y del fútbol argentino: 79.828.156 pesos. El pasivo alcanzó los 216.827.799 pesos (más de 50 millones de dólares). Además el patrimonio neto cayó abruptamente.
La columna explica que a pesar de los números rojos, hasta la novena fecha River “con derecho” pensaba más en la consagración que en la promoción.
Pero en los últimos nueve partidos no ganó y llegó a la definición con Belgrano.