La inversión de la empresa estadounidense en los próximos tres años rondaría los 10 millones de dólares. Si decidiera seguir adelante después de los primeros tres años, se comprometerá a realizar por lo menos un pozo petrolero que implica una inversión mínima de otros 10 millones de dólares.
Héctor de Santa Ana, gerente de Exploración y Producción de Ancap, contó a No toquen nada (Océano FM) que los bloques adjudicados se ubican, uno en el departamento de Salto –son unos 3.000 km2 al este de la capital– y el otro está en los departamentos de Durazno, Tacuarembó y Paysandú.
“Como el Estado no participa en la inversión, lo que quiere es un profit seguro y móvil en función de la rentabilidad del proyecto. Cuando la empresa empieza a amortizar la inversión, el profit va creciendo hasta llegar a un máximo de 40% para el Estado. Por otro lado, Ancap participa sólo si hay comercialidad en los descubrimientos y, por tanto, también va a ganar la empresa del Estado. Lo más importante es que va a tener la disponibilidad soberana de hidrocarburos propios”, expresó Santa Ana.
El contrato firmado implica la introducción al país de un equipo de sísmica que mejorará las posibilidades de estudio del subsuelo uruguayo. En un descubrimiento eventual, Ancap participaría en un 50%, además del canon variable según la rentabilidad.
El contrato firmado es de 30 años. Tiene una primera etapa de tres años de exploración inicial, una segunda donde se harán los pozos, con un costo de 10 millones cada pozo. En caso de una eventual tercera, serán otros dos años de exploración.
El período de explotación será los años que resten. Es renovable por única vez por 10 años y después el pozo queda en propiedad del Estado. La capacidad del yacimiento descubierto puede exceder o no el período de duración del contrato.
De Santa Ana adelantó a No toquen nada que en marzo se firmará un contrato de prospección con YPF para un bloque en tierra. La ubicación también será en Salto.