Los caballos que participen de las competencias no deberán presentar síntomas de la enfermedad y estar vacunados.
La resolución ministerial expresa que se confirmó el diagnóstico de influenza equina en los animales mediante pruebas de laboratorio. Agrega que los caballos que hayan tenido la enfermedad no “quedan portadores”, que “la situación sanitaria actual, revela que la influenza equina se encuentra instalada en la mayoría de los hipódromos del país” y que la competencia no incrementa el riesgo de difusión de la dolencia.